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Mostrando entradas de octubre, 2008

Es necesario el esfuerzo?

Maharaj: [En respuesta a una pregunta sobre el esfuerzo para comprender]. No se trata de ningún esfuerzo hecho por nadie. Eso que es ha de comprenderse, es auto-efulgente. No necesita la ayuda de nadie para existir, y meramente ha de ser comprendido. Y cuando se comprende, también está claro que yo soy la aurora, que yo soy la tarde, que yo soy el anochecer, que yo soy la noche. Que yo soy lo bueno, que yo soy lo malo. Y lo que ha de comprenderse es que si la consciencia no está aquí, el mundo no está aquí. Y yo no soy la consciencia; yo soy aparte de ella. Aunque la consciencia es importantísima —pues si no hubiera ninguna consciencia no habría ningún mundo, no habría nada— sin embargo yo no soy eso.

Visitante: Pero llegar a esta percepción requiere esfuerzo. ¿Por qué dice Maharaj que no hay ningún esfuerzo que haya de hacerse?

Maharaj: Ahora que sabe que usted es, usted está sentado aquí, usted sabe que existe, usted tiene esa senciencia. El conocimiento de que usted está viv…

La forma del Agua

¿Quién soy yo?

"... Si yo pregunto cuál es la forma del agua, la respuesta sería que ninguna, o desde otro punto de vista podría decir que el agua tiene todas las formas. En realidad el agua toma la forma del recipiente que la contiene. Por sí sola el agua no tiene forma. Lo mismo sucede con el yo. El yo coge la forma del pensamiento de ese momento. El yo por sí solo no existe. El yo es una relación con el entorno. Nuestra percepción de que tenemos un yo sólido en realidad sólo es una idea ilusoria que surge como consecuencia de toda la actividad mental de nuestra vida. La mente funciona aceptando y rechazando objetos mentales y cada vez que hacemos una elección de aceptación o rechazo le damos un contenido al yo."
Autor del texto: Raquel Herrero SangredoPara leer el texto completo y fuente: Red Científica

Maestro del Psicoanálisis: George Groddeck

Padre de la medicina psicosomática

"Soy de la opinión de que el hombre está animado por lo Desconocido. En él hay un Ello, algo maravilloso que regula todo lo que hace y le sucede. La frase "yo vivo" es solo condicionalmente correcta; expresa un pequeño fenómeno parcial de la verdad fundamental: "El hombre es vivido por el Ello"

George Groddeck
Leído en www.antroposmoderno.com

Experiencia del Despertar: UG Krishnamurti

La gente me llama un 'hombre iluminado' - yo detesto ese término - ellos no pueden encontrar otro nombre para describir la forma en que estoy funcionando. Al mismo tiempo, yo señalo que no existe en absoluto la iluminación. Lo digo porque toda mi vida he buscado y deseado ser un hombre iluminado, y descubrí que no existe tal cosa, y así la cuestión sobre si un hombre en particular es un iluminado o no jamás surge. Me importa un rábano un Buddha de hace 2500 años, y mucho menos todos los demás demandantes que tenemos entre nosotros. Son un manojo de explotadores, que viven a costa de la credulidad de las personas. No hay ningún poder más allá del hombre. El hombre ha creado a Dios a partir del miedo. Así que el problema es el miedo, no Dios.
He descubierto para y por mí mismo que no hay 'yo' qué realizar - esa es la realización de la cual estoy hablando. Llega como un golpe demoledor. Te golpea como un rayo. Uno pone todo en el mismo canasto, la auto-realización, y, al f…

Wei Wu Wei y el perro

Foto cedida por Maurici P.

Homenaje

Él es mejor perro que yo ser humano y,
a veces, también es mejor ser humano.

No le doy palmaditas,
sino que me postro ante él.

¿Por qué, si le llamo "mi perro"
no debería él llamarme "su" ser humano?.

"El Décimo Hombre"
Wei Wu Wei

Experiencia del Despertar: Ramana Maharshi

El despertar de un coloso.
El volcán Tungurahua, en el centro de Ecuador, se ha reactivado
con fuertes explosiones. EFE - 06-02-2008
Pero a los diecisiete años, en el verano de 1896, ocurrió un suceso que marcaría para siempre la vida de Venkataraman y que su protagonista cuenta del modo siguiente:«Fue algo súbito. Estaba sentado solo en una habitación del primer piso de la casa de mi tío. Rara vez estaba enfermo y ese día me sentía con perfecta salud. De pronto, me sobrecogió un violento miedo a la muerte. Nada en el estado de mi salud justificaba este hecho, ni traté de hallar una explicación de mi inesperado temor. Sólo sentí: Voy a morirme. Y pensé qué podía hacer en esa situación. No se me ocurrió consultar al médico ni a mis parientes o amigos. Sentí que debía resolver el problema yo mismo, allí mismo.
El choque del miedo a la muerte me provocó una intensa interiorización y me dije: «Ha llegado mi hora. ¿Qué significa esto? ¿Qué es lo que va a morir? Este cuerpo se muere». En s…

Experiencia del Despertar: Jean Klein

Foto realizada por Z. en el Zoo de Barcelona

Los viejos esquemas de pensar y actuar, de falsa identificación con el cuerpo, al haber perdido su concreción, carecían ya de cualquier soporte (...) Progresivamente se fue haciendo más presente y menos conceptual. Este ser comprendiendo dio una nueva orientación a mi vida. Todo era percibido de una forma nueva. Fui discerniendo más y, aunque no hiciera ningún cambio voluntario, muchas de las cosas que habían ocupado un lugar en mi vida anterior desaparecieron. Había sido seducido por nombres y por formas que me había esforzado en poseer y alcanzar, pero con esta reorientación de la energía apareció un nuevo orden de valores. No debes interpretar esto como la adopción de algún nuevo tipo de moral. Nada fue añadido ni rechazado. Simplemente, llegué a tener conocimiento de la «claridad», sattva, y este conocimiento se vio acompañado de una espontánea transformación.
Mi maestro me explicó que esta luz, que parecía venir de fuera, era en realidad…

Erwin Schrödinger

Es posible que esta unidad de conocimiento, sensación y elección que llamáis «vuestra» haya surgido de la nada hasta llegar a ser en un momento dado, no hace demasiado tiempo; es posible más bien que este conocimiento, sensación y elección sean esencial, invariable y numéricamente sólo uno en todos los hombres; más aún, en todos los seres sensibles. Pero no en el sentido de que somos una parte, un fragmento, de un ser eterno e infinito, un aspecto o una modificación del mismo, como en el panteísmo de Spinoza. Pues deberíamos plantear la misma pregunta desconcertante: ¿qué parte, qué aspecto somos? ¿En qué se diferencia objetivamente de las demás? No, por muy inconcebible que parezca para la razón común, nosotros —y todos los demás seres conscientes como tales— estamos todos en todo. De ahí que esta vida nuestra que vivimos no sea un simple fragmento del conjunto de la existencia sino, en cierto sentido, el conjunto; lo que ocurre es que este conjunto no está constituido de tal forma q…