jueves, 26 de febrero de 2009

El proceso de transcendencia



«Yo soy eso por lo que yo sé que “yo soy”»

Nisargadatta Maharaj


Sri Nisargadatta Maharaj es un verdadero Maestro en el Arte de la Transcendencia. Sin percibir la naturaleza real de esta transcendencia, no se puede comprender adecuadamente a Maharaj debido a que todos los esfuerzos de uno se quedan en una mera actividad mental.

El proceso de transcendencia en este caso consta de dos fases.
Primero, por la comprensión cabal de lo que uno es operativamente a través de una cuidadosa y plena observación y contemplación uno puede llegar a darse cuenta de la sensación de ser, o la consciencia de la «yo soidad», en su estado puro sin el menor tinte de «individualidad». Dicha consciencia es en realidad la consciencia universal y se realiza únicamente a través de la transcendencia del «mí».

Para este darse cuenta es esencial la comprensión de la identidad real de uno, que ha sido obscurecida por nuestra identificación con el cuerpo.


La
segunda fase del proceso de transcendencia es esa en la que se transciende incluso esta eseidad o consciencia universal. La eseidad, en su aspecto de cognitividad, se transciende a sí misma, conduciendo a darse cuenta de que uno es esa eseidad sólo como fenómeno o manifestación, pero que, fundamentalmente, uno no es eso en absoluto. Uno no es ninguna de estas cosas temporales debido a que el espacio-tiempo no tiene ninguna realidad fuera de nuestro ser; ha venido con la eseidad como un modo de experiencia perceptual es decir, como un marco de experiencia que nos permite observar como «objetos», en una manera secuencial, lo que es esencialmente sin forma y sin tiempo. Así pues, ¿qué es uno entonces, cuando se han eliminado todas las apariencias superficiales y sobreimpuestas? Uno es lo que siempre ha sido y siempre será, atemporalmente, la Fuente, o lo Absoluto, que ha desplegado la totalidad de este mundo relativo. Por otra parte, debido a que la eseidad es estrictamente temporal, no puede soportarse a sí misma. Necesita el soporte de lo Absoluto, y así, finalmente, nosotros somos Eso.

Robert Powell

Extracto de la Introducción a "Enseñanzas Definitivas" ("El néctar a los pies del Señor")
Sri Nisargadatta Maharaj

lunes, 23 de febrero de 2009

¿Qué es una perla?


¿Qué es una perla, objeto de tanta admiración y codicia? Es un grano de arena que ha penetrado dentro de una ostra. Pero nos olvidamos del grano de arena y no vemos más que su entorno nacarado.

¿Quién ha creado el Universo? Este grano de arena es el principio "yo soy". De igual modo, este principio, plantado en un cuerpo, es la raíz, el germen de la ilusión primordial. ¿Cuál es este germen? El germen del devenir, de los hechos que toman forma, de lo manifestado. Es la puerta de la ilusión, el umbral de donde sale el mundo.

Podemos decir también que este germen es el estado del amor, el estado del deseo. En cada persona, este principio íntimo es el estado del apego, del amor. ¿Cuál es la etapa que sigue a "querer"? "Querer ser, querer continuar mi existencia, querer perpetuar mi estado de presencia". El yo es el estado de avidez. Mulmaya, por tanto, es eso: "Yo, ser, perpetuar mi existencia, etc." Ese es el origen.

Sri Nisargadatta Maharaj
"Ser"

http://www.ramayoga.net/files/maruti01.jpg

jueves, 19 de febrero de 2009

El sueño de la identidad



21. La vigilia es un estado de sueño,
todos sin excepción, estamos sumidos en ese sueño. Es el sueño de la identidad.

22. A la identidad, otro modo de llamarla es ego.
El ego no puede subsistir sin identidad. Si uno no es capaz de identificarse con uno u otro papel, entonces el ego desaparece, se esfuma y se produce el Despertar.

23. El ego es la identificación total,
según uno se identifica, así ve el mundo, según uno cree ser en su identificación falsa, según cree ser su conocimiento, así ve el mundo y lo que le rodea.

24. Nada entra nunca en este estado de vigilia desde ninguna
parte externa a él, y nada sale nunca de él a ninguna parte externa a él. Él en su totalidad está siendo soñado. Nosotros y nuestras miserias somos identidades falsas soñadas, esa es la Verdad.

Ativarnashramî
Pedro Rodea

Dhyana Shdaya
Cuarenta proposiciones reveladoras de la Naturaleza Real
(
Dhyana es un término sánscrito que viene a significar “Contemplación”. Shdaya es un término sánscrito que viene a significar “la vacuidad adentro de nosotros”. Una interpretación adecuada del título de este libro sería: “Contemplación del espacio abierto de nuestro Corazón”.)


Libros de Pedro Rodea

lunes, 16 de febrero de 2009

Ven, navega conmigo por un lago tranquilo.


Ven,
navega conmigo por un lago tranquilo.
Las orillas están veladas,
la superficie esta en calma.
Somos naves en el lago
y somos uno en el lago.

Vamos dejando una estela,
navegando por las aguas neblinosas.
Su sutil ola señala nuestro paso.

Tu estela y la mía se funden,
y forman un dibujo que refleja
tu movimiento y el mío.
Según otras naves, que también somos nosotros
navegan por el lago, que también es nosotros,
sus olas se cortan con las nuestras.
La superficie del lago cobra vida
ola sobre ola, estela sobre estela.
Son la memoria de nuestros movimientos,
las trazas de nuestra existencia.

Las aguas susurran, de ti hacia mí, de mí hacia ti,
y desde nosotros hacia todos los que navegan en el lago:

Nuestra separación es sólo una ilusión;
somos partes conectadas de un todo

somos un lago con movimiento y memoria.
Nuestra realidad es más grande que tú y yo,
y que todas las naves que surcan las aguas,
y que todas las aguas en que navegamos.

Erwin Laszlo
La ciencia y el campo akásico
Una teoría integral del Todo
Para leer más
http://books.google.es/books?id=3TH0Y3JKZdQC



viernes, 13 de febrero de 2009

Soy la mano quieta



"Cuando introduces la mano en una corriente de agua que fluye... tocas lo último de lo que se acaba de ir y lo primero de lo que está viniendo"

Soy la mano quieta de la corriente que fluye...

Leonardo da Vinci

Leído en este blog advaita Itzamna9

lunes, 9 de febrero de 2009

Yo soy ...



Yo Soy ... LA EXPRESIÓN divina exactamente como yo soy, justamente aquí, justamente ahora. Usted es la expresión divina exactamente como usted es, justamente aquí, justamente ahora. Ello es la expresión divina, exactamente como ello es, justamente aquí, justamente ahora. Nada, absolutamente nada, necesita ser agregado ni quitado. Nada es más válido o sagrado que nada. No se necesita cumplir ninguna condición. Lo infinito no está en alguna parte esperando que nosotros devengamos dignos de ello.

Yo no tengo que experimentar "la noche oscura del alma", ni la sumisión, ni ser purificado, ni pasar por ningún tipo de cambio ni proceso. ¿Cómo puede el ilusorio sí mismo separado practicar algo para revelar que es ilusorio?.

Yo no necesito ser serio, honesto, deshonesto, moral o inmoral, estético o grosero. No hay ningún punto de referencia. La historia de la vida que aparentemente ha acontecido es única y exactamente apropiada para cada despertar. Todo es justo y como debe ser, justamente ahora. No porque sea un potencial para algo mejor, sino simplemente porque todo eso es una expresión divina.

La invitación a descubrir que no hay nadie que necesita la liberación es constante. No hay ninguna necesidad de esperar momentos de transformación, de buscar al no-hacedor, de felicidad permanente, de un estado sin ego o de una mente tranquila. Ni siquiera tengo que esperar que descienda la gracia, pues yo soy ya, usted es ya, ello es ya la gracia permanente.

Tony Parsons
Lo que es.
El secreto abierto a una vida despertada.

viernes, 6 de febrero de 2009

Yo no soy ...


Yo NO SOY... la historia de mi vida, la mente, el cuerpo, las sensaciones, las experiencias de dolor o de placer, el esfuerzo, el éxito o el fracaso. Yo no soy la soledad, la tranquilidad, la frustración o la compasión. Yo no soy tampoco lo que pienso que es mi propósito, la búsqueda, el hallazgo, ni nada de lo que se llama una experiencia espiritual.

Cuando no sé lo que soy santifico estas experiencias, tomo propiedad de ellas y les doy una gran significación. Creo que significan algo que, una vez comprendido, me proporcionará respuestas y fórmulas. Pero estas experiencias son sólo la conciencia ocultándose y revelándose a sí misma a fin de ser reconocida. Cuando sé "lo que" soy, descubro que yo no soy existencia; yo soy la presencia que permite que la existencia sea. La existencia puede florecer en esa presencia o reflejar mi sentido de separación.

Tony Parsons
Lo que es.
El secreto abierto a una vida despertada.
(Una curiosidad: el traductor de este libro es Ativarnashramî)

lunes, 2 de febrero de 2009

El hombre máquina


El hombre no se conoce a sí mismo. No conoce, ni sus propias limitaciones, ni sus propias posibilidades. Ni siquiera conoce lo mucho que no se conoce.

El hombre ha inventado muchas máquinas, y sabe que una máquina complicada necesita algunas veces años de estudio cuidadoso antes de poder usarla o controlarla. Pero no aplica este conocimiento a sí mismo, aunque él mismo sea una máquina mucho más complicada que cualquier máquina que ha inventado.
Tiene toda clase de ideas falsas acerca de sí mismo. Ante todo, no se da cuenta de que él es verdaderamente una máquina.

¿Qué quiere decir que el hombre es una máquina?
Quiere decir que no tiene movimientos independientes, ni dentro ni fuera de él. Es una máquina que es puesta en movimiento por influencias externas y por impactos exteriores. Todos sus movimientos, acciones, palabras, ideas, emociones, humores y pensamientos son producidos por influencias exteriores. Por sí mismo, es tan sólo un autómata con cierta provisión de recuerdos de experiencias previas y cierta cantidad de energía de reserva.

Tenemos que comprender que el hombre no puede hacer nada.

Pero él no se da cuenta de ello y se atribuye la capacidad de hacer. Esta es la primera cosa falsa que el hombre se arroga.


Esto tiene que comprenderse con toda claridad. El hombre no puede hacer. Todo lo que el hombre cree que hace, en realidad sucede. Sucede exactamente como "llueve" o "nieva".


En español no hay formas impersonales de verbos que se puedan usar en relación con las acciones del hombre. De manera que tenemos que seguir diciendo que el hombre piensa, lee, escribe, ama, odia, comienza guerras, pelea, etc. En realidad todo ello sucede.

El hombre no puede moverse, pensar o hablar de motu propio. Es una marioneta tirada de aquí y de allá por hilos invisibles. Si así lo comprende puede aprender más sobre sí mismo, y tal vez entonces las cosas comiencen a cambiar para él. Pero si no puede darse cuenta ni comprender su total mecanicidad, o si no quiere aceptarla como un hecho, no puede aprender nada más y las cosas no pueden cambiar para él.

El hombre es una máquina, pero una máquina muy peculiar. Es una máquina que, en las circunstancias adecuadas, y con el tratamiento adecuado, puede saber que es una máquina.
Al darse plena cuenta de ello puede encontrar los medios para dejar de ser una máquina.

La ilusión de unidad o unicidad se crea en el hombre, ante todo, por la sensación de un cuerpo físico, luego por su nombre, que en casos normales siempre sigue siendo el mismo, y tercero, por cierto número de hábitos mecánicos que le son implantados por la educación o los adquiere por imitación. Al tener siempre las mismas sensaciones físicas, al oír siempre el mismo nombre, y al notar en sí mismo los mismos hábitos e inclinaciones que tenía antes, se cree ser siempre el mismo.
En realidad no hay unidad en el hombre y no hay un centro de control, ni un Yo permanente.

P.D. Ouspensky
Para leer el artículo completo: http://proposito.110mb.com/articulos/yoes.htm

Olvida las palabras

El gato y un diamante llamado Venus -  Copyright : VegaStar Carpentier Disfruta la maravilla de la inmediatez de la vida y ámala. Olvi...