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Mostrando entradas de septiembre, 2009

El ejemplo de la serpiente y de la cuerda

La comprensión correcta será cuando usted se dé cuenta de que todo lo que ha comprendido hasta aquí, es inválido.
Sri Nisargadatta Maharaj


El ejemplo de la serpiente y de la cuerda, dado a menudo por los vedantistas, se refiere al universo, el mundo por una parte, y la esencia por otra. La serpiente representa el mundo objetivo incluyendo la noción de una entidad personal, y también el pensamiento y la afectividad; la cuerda representa el silencio lúcido. Cuando dejamos de tomar la cuerda por una serpiente, la ilusión de la serpiente se aleja de nosotros y la cuerda resulta ser lo que ha sido siempre. Está en la naturaleza del error, disiparse cuando la verdad está claramente percibida. Ya que el pensamiento es parte integrante de la ilusión, por él no podremos, pues, lograr la revelación de lo absoluto. Lo que existe es la última realidad — el yo y el mundo no son más que superposiciones al Ser.

«Soy» es la fuente de toda experiencia más allá de la dualidad entre experimentador y cosa e…

La Piedra y el Arbol

Había una vez un sabio que vivía en Abdadam, cuyo refugio estaba siempre rodeado de discípulos, gente que había llegado desde muy lejos y desde cerca para escuchar su sabiduría y tratar de adquirir conocimientos y realización espiritual.

     A veces les hablaba; otras veces no. A veces les leía libros; en otras les daba actividades a realizar.

     Los discípulos trataron, por décadas, de entender el significado de sus palabras, de penetrar en la profundidad de sus signos y de sus símbolos, y en todas formas posibles, de estar más cerca de su sabiduría.

     Aquellos que entendían lo que él enseñaba eran los que no consumían su tiempo tratando de analizar el porqué de todo. Cultivaban la paciencia y la atención, evitando ver por asociaciones verbales de libros y de frases citadas.

     El resto, la gran mayoría –como es común–, estaban a veces excitados, a veces deprimidos, pero siempre codiciosos aunque fuera de sabiduría o de aquello que consideraban que era su propio bienestar. Tenían…

¿Cuál es el camino hacia Tí?

Oh Dios, ¿cuál es el camino hacia Tí? y Dios le respondió, Déjate a tí mismo y ven a Mí
Bayazid al-Bistami


Aquél día sentí que el viejo misterio volvía a cautivarme, que volvía aquel silencio interior. Estaba allí tumbada, como un fragmento más de la naturaleza y experimenté de nuevo aquella mágica intensificación del sonido, aquella riqueza de percepción aumentada. Tenía clara conciencia de movimientos secretos en los árboles. Una pequeña ardilla, con pelaje a rayas, subía por un tronco en típicas espirales, metiendo la nariz en los agujeros de la corteza, con ojos brillantes y orejas redondas, alerta. [...] Es poco menos que imposible describir la renovada conciencia que se posee cuando se abandonan las palabras. Las palabras pueden intensificar la experiencia, pero también pueden empobrecerla. Contemplamos un insecto y ya estamos abstrayendo determinadas características y clasificándolo: una mosca, decimos. Y en ese preciso momento cognitivo, parte del milagro ha desaparecido. Una …

Conocer al que duda

Quítate de los oídos
los algodones de la duda.
Mahmud Shabistari
D.: ¿Cuál es esa única cosa, con cuyo conocimiento se disuelven todas las dudas?

M.: Conozca al dudador. Si el dudador es aferrado, las dudas no surgirán. Aquí el dudador es trascendente. Asimismo, cuando el dudador cesa de existir, no surgirán más dudas. ¿De dónde surgirán? Todos son jñanis, jivanmuktas. Sólo que no son conscientes del hecho. Las dudas deben ser desarraigadas. Esto significa que el dudador debe ser desarraigado. Aquí el dudador es la mente.

D.: ¿Cuál es el método?

M.: «¿Quién soy yo?» es la investigación.

Conversaciones con Sri Bhagavan Ramana (337)

Sobre los conceptos y las identificaciones

Las identificaciones son el producto de la mente. La función de la mente es producir formas y agrupaciones, correspondencias, atribuciones, entre supuestas entidades que no son nada sino conceptos, imágenes (bhâva). Identificado por su mente y con su mente, el jîva (el individuo ‘vivo’) padece, sufre identidades que son limitaciones, alienaciones.

Encantado, atormentado por el espectro de la humanidad, de la deidad, de la consciencia, mirando como el esclavo de Platón las sombras sobre la pared de su cueva, encerrado en el hospital de locos de la consciencia, es víctima de la historia que se cuenta en su mente, su diálogo interior. Como un león educado por vacas, que cree ser él mismo una vaca, pasa una vida de sufrimiento, al no ser lo que realmente es (tattvata). Toda condición es ilusoria, debido a Mâyâ, toda identificación es avidyâ, ignorancia, el origen del sufrimiento sin origen.

La irrealidad es mâyâ, los conceptos. El universo, la indefinidad de las cosas, la sociedad humana, …

Sobre la búsqueda

Cantares.

I

Señor, me cansa la vida,
tengo la garganta ronca
de gritar sobre los mares,
la voz de la mar me asorda.
Señor, me cansa la vida
y el universo me ahoga.
Señor, me dejaste solo,
solo, con el mar a solas.

II

O tú y yo jugando estamos
al escondite, Señor,
o la voz con que te llamo
es tu voz.

III

Por todas partes te busco
sin encontrarte jamás,
y en todas partes te encuentro
sólo por irte a buscar.

Antonio Machado

Aunque los caminos de la búsqueda son numerosos, la búsqueda es siempre la misma
Rumi
Cada paso que da un buscador, sea cual sea la dirección, es un paso hacia Dios.
Anónimo
El buscador está siempre en equilibrio entre el rechazo y la fe
Shabistari
El buscador es lo buscado y lo encontrado
Nisargadatta
El alma ve a Dios en todos los seres,
Pero sólo porque es Dios quien está mirando.
Él es el amado y el amante,
el buscador
y el buscado.
Ibn‘ Arabi

Versos sobre el descanso del discípulo en el Yo

El discípulo dice:

1. Acabo de extraer de los lugares más recónditos de mi corazón la espina de los pensamientos contradictorios con las tenacillas del conocimiento de la Verdad.

2. Yo, que habito en mi propia gloria, ¿dónde encontraré la virtud, dónde el placer, dónde la grandeza, dónde el discernimiento, dónde el uno o la multiplicidad?

3. ¿Dónde está el pasado, dónde el futuro, dónde el presente, dónde el espacio, dónde la eternidad misma para m í, que habito en mi propia gloria?

4. ¿Dónde está el yo y el no-yo, dónde el bien y el mal, dónde el cuidado y su ausencia para mí, que habito en mi propia gloria?

5. ¿Dónde está el sueño, dónde el firme dormir, dónde la condición de despierto, dónde el cuarto estadio que trasciende los demás y dónde el miedo para mí, que habito en mi propia gloria?

6. ¿Dónde está lo lejano y lo próximo, el adentro y el afuera, lo grueso y lo sutil para mí, que habito en mi propia gloria?

7.¿Dónde está la muerte y la vida, el mundo y su brillo, dónde el sur…

Cuando abro mis ojos al mundo exterior

"Cuando abro mis ojos al mundo exterior, me siento como una gota de agua en el océano; pero cuando cierro mis ojos y miro interiormente, veo el universo completo como una burbuja levantándose en el océano de mi corazón." Hazrat Inayat Khan "La Sinfonía Divina"