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Mostrando entradas de octubre, 2010

Un árbol vigoroso

El evangelio de la realización de sí mismo, una vez oído, no se olvidará nunca. Como una semilla depositada en la tierra, esperará la estación adecuada y brotará y se transformará en un árbol vigoroso.
Nisargadatta Maharaj
Yo tengo ahora 74 años. Y sin embargo siento que soy un niño. Siento claramente que a pesar de todos los cambios soy un niño. Mi Gurú me dijo: «ese niño, que eres tú incluso ahora, es tu sí mismo real (swarupa). Retorna a ese estado de ser puro, donde el “yo soy” está todavía en su pureza antes de contaminarse con “yo soy esto” o “yo soy eso”. Tu carga es solo de falsas autoidentificaciones —abandónalas todas». Mi Gurú me dijo: «Confía en mí. Te digo: tú eres divino. Tómalo como la verdad absoluta. Tu dicha es divina, tu sufrimiento es divino también. Todo viene de Dios. Recuérdalo siempre. Tu eres Dios, solo se hace tu voluntad». Yo Le creí y pronto me di cuenta de cuan maravillosamente verdaderas y exactas eran sus palabras. Yo no condicioné mi mente con el pensami…

¿Por qué yo no veo?

"Madre Divina, no tengo bhakti ni yoga,
soy pobre y desamparado,
no deseo ser alabado por nadie.
Permite que mi mente sólo more
por siempre en Tus pies de loto".
Sri Ramakrishna
(Leído aquí)
Una y otra vez la misma pregunta…˜: “¿Por qué yo no veo?”…˜ Esta pregunta…˜: “¿por qué yo no veo?”…˜ mientras está en el corazón de uno…˜ ella le dice a uno que uno es un escuchador…˜ Al mismo tiempo…˜ ella no está diciendo que uno es ciego…˜ sino que uno siente un fuerte anhelo de ver…˜ Este fuerte anhelo de ver es lo que le trae a uno aquí a escuchar…˜ este fuerte anhelo de ver es lo que le hace a uno ser un escuchador.
No tengáis en poco ser un escuchador…˜ El escuchador del Canto está anhelante de ver al Cantor…˜ de entrar en el Taller de Dios donde Dios Canta…˜
¿Cómo ocurre la admisión al Taller de Dios…˜ a la visión de Dios trabajando en Su Arte?…˜ Un buen día uno se da cuenta de que la pregunta “¿por qué yo no veo?”…˜ ha desaparecido…˜ Poco a poco uno ve el Canto y al Cantor…˜ Entonce…

Materia mental

Yo, yo, yo. Yo creo esto. Yo creo eso. Valgo la pena. Lo conseguí. Estoy iluminado. Lo perdí. Todo es materia mental. Nadie necesita alcanzar la iluminación, y nadie la pierde. Todo ha sido una ficción.
(...)
El yo es una historia. La totalidad de la historia surge espontáneamente de la nada, del espíritu, para que puedas disfrutarla. Existe para que tú la leas: para que te rías un poco, para que llores un poco, para que tengas altibajos, mentiras, muertes, amigos, enemigos, sin tomarla nunca en serio.
La danza del vacío Adyashanti

Asatoma sad gamaya

asatomä sadgamaya
tamasomä jyortigamaya
mrtyormä amrtamgamaya

Condúcenos de lo asat a lo sat
Condúcenos de la oscuridad a la luz
Condúcenos de la muerte a la inmortalidad

(Brihadaranyaka Upanishad - I.iii.28)
Esta es la verdadera oración: el reconocimiento por parte del buscador de su limitación y su sentido grito de ayuda en el camino a la transcendencia. No es una oración por las cosas del mundo. No es una oración para pedir comida, cobijo, salud, compañía, riquezas, éxito, fama, gloria o incluso el cielo. Quien recita estos tres mantras se ha dado cuenta de que esas cosas son inconsistentes, están empapadas de dolor y, aunque las reciba en abundancia, le dejarán eternamente insatisfecho. Cuando comprende esto plenamente es cuando recita esta oración. La esencia de cada uno de los tres mantras es la misma: "Oh, Gurú, ayúdame a liberarme de mi errónea comprensión de mi mismo, del universo y de Dios y bendíceme con el verdadero conocimiento". Es en este espíritu en el que gen…

Una plegaria

CONDÚCENOS desde el sueño al despertar. Condúcenos desde la opacidad a la claridad. Condúcenos desde lo complicado a lo simple. Condúcenos desde lo obscuro a lo evidente. Condúcenos desde la inatención a la atención. Condúcenos desde la ficción convencional a la verdad percibida. Condúcenos desde la mentira de la confrontación al hecho de la identidad. Condúcenos al lugar que jamás hemos dejado, donde hay paz y paz y paz.
LA VÍA DE UN METRO vol.I
DOUGLAS E. HARDING

El Testigo

Le estoy invitando a dudar
de lo que el mundo le dice sobre su identidad
y a mirarse a sí mismo con nuevos ojos.

Douglas Harding La identificación con su cuerpo, con sus pensamientos, le encadena aparentemente. En una constatación vivida, resulta que es usted el testigo, verdaderamente distanciado de su cuerpo. Si esto se vuelve realidad en su interior, tarde o temprano, la cosa atestiguada se disolverá igual que el testigo y sólo quedará la esencia, última felicidad, la conciencia unitiva.
Esta posición de testigo permite superar la identificación; él es quien observa la corriente de la experiencia y la memoria es quien la refleja. No haga esfuerzos para llegar a serlo, ya que lo es constantemente. Se liberará de los últimos rastros que le colocan en la posición del que actúa.
(...) Esta posición de testigo está considerada como una muleta para salir de la noción "soy el que actúa, el que sufre" pero por el hecho de que ha podido acordarse de un acto, se deduce que es usted conci…