Tirar la toalla



Dios hizo los sentidos vueltos hacia fuera, el hombre por lo tanto mira hacia fuera, no dentro de sí mismo. De vez en cuando un alma atrevida, deseando la inmortalidad, ha mirado hacia atrás y se ha encontrado a sí mismo. El que conoce la Realidad sin sonido, sin olor, sin sabor, intangible, sin forma, sin muerte, supranatural, sin declive, sin comienzo, sin fin, sin cambio, sale fuera de la boca de la Muerte.
Katha Upanishad

Si usted pudiese estar en estado de conciencia pura durante un solo segundo, una sola vez en su vida, su continuidad se desmoronaría, la ilusión de la estructura de las experiencias, del «yo» –todo se derrumbaría y volvería a caer en el ritmo del estado natural. Este estado, en el que no sabe qué es lo que ve, éste es en realidad la pura conciencia. Si reconoce lo que ve, está de nuevo experimentando el pasado, lo que sabe. 

Qué es lo que hace que vuelva una persona a su estado natural, una persona y no otra distinta, no lo sé. Tal vez esté inscrito en las células. Es a-causal. No es, por su parte, un acto «voluntario»: usted no puede provocarlo. No hay nada que pueda hacer. Puede desconfiar del hombre que le diga cómo ha llegado a ese estado. Hay una cosa de la que puede estar seguro: no lo sabe ni él mismo ni tiene posibilidad de comunicárselo a usted. En la estructura del cuerpo hay un mecanismo de disparo. Si se detiene la estructura de la experiencia, automáticamente entra en funcionamiento el otro proceso. A partir de ese momento, el funcionamiento del cuerpo es completamente diferente, sin que intervenga el pensamiento salvo cuando sea necesario para comunicarse con alguien. Usando una fórmula de boxeo, no tiene que hacer más que «tirar la toalla». Nadie puede venir en su ayuda ni puede usted tampoco ayudarse a sí mismo.

UG
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...