Cuando el Señor de la Casa te ama


La Gracia es el comienzo y el final. La introversión se debe a la Gracia; la Perseverancia es Gracia; y la Realización es Gracia. Esa es la razón de la afirmación: Mamekam saranam vraja (entrega sólo a Mí). Si uno se ha entregado enteramente, ¿queda alguna parte para pedir la Gracia? Él es tragado por la Gracia.
Conversaciones con Ramana Maharshi

Sidi Abderrahman: El núcleo de egoidad ciega es como un trozo de carbón negro que mancha todo lo que toca. Por más que uno quiera lavarlo, lo mas que conseguirá será ennegrecer el agua. Hay que arrojarlo en el brasero del amor divino. Allí, el carbón deviene incandescente, y calienta e ilumina.

Devoto: Cuando los aconteceres que trae cada día parecen encresparse, yo temo mucho por la interrupción de mi meditación. Entonces me encuentro singularmente solo y sacudido por fuera, y también por dentro. De este fondo de negritud irredimida sube entonces hasta mí toda la desconfianza, toda la vacilación, toda una embestida sorda que me hace sentir singularmente huérfano. Yo no quisiera escuchar su discurso, pero no puedo nada sobre ella. Ella está absolutamente fuera de mi autoridad, ella no me obedece.

Sidi Abderrahman: Es verdad que el combate con la egoidad es tan atroz como interminable, sólo para llegar al conocimiento de que uno no tiene absolutamente ningún poder sobre ella. Mira cuán pagados de sí mismos son todos los que creen que ellos pueden hacer o dejar de hacer algo. Ello no es así. No hay absolutamente nada que uno haga o no haga, que uno pueda hacer o dejar de hacer. Ello es siempre así, pero uno tiene que verlo por sí mismo, uno tiene que comprenderlo por sí mismo. Para ello combatimos la buena guerra, para ver llegar el día en que viendo y sintiendo y comprendiendo que no hay absolutamente nada que uno haga o deje de hacer, en una humildificación y anonadación reales, todo sea abandonado al fin a la gracia.

Devoto: Maestro, hay en mí la inclinación a cometer tales y tales pecados. ¿Cree usted que ellos son un impedimento a mi realización, y que yo debería combatirlos y evitarlos en orden a purificarme y a hacerme apto a mí mismo para alcanzar la realización sublime?

Sidi Abderrahman: Si te digo que sí, que debes combatir esa inclinación, ¿crees tú que podrás hacerlo? Combate todo cuanto quieras. Pero sabe que tu combate habrá terminado cuando alcances a comprender el significado de estas palabras: “Cuando el Señor de la Casa te ama, entonces puedes entrar sin llamar a la puerta. Cuando el Señor de la Casa te invita, entonces puedes comer sin lavarte las manos”. Sólo busca al Señor de la Casa quien ya ha sido encontrado por Él. Cuando esa sea tu comprensión, entonces tú dejaras en paz a tu alma y a ti mismo, y humildificado y anonadado, entregarás el gobierno del cuerpo-y-mente-y-universo a su verdadero dueño. ¿No va a saber Él cómo funcionan ellos?

Pedro Rodea
 
Sidi Abderrahman
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...