lunes, 28 de noviembre de 2011

Una taza de té

Annapurna, Diosa de las Cosechas
La plenitud de la acción es equiparable
a la plenitud de la ausencia de quien la realiza. Solamente eso es la acción pura.
Wei Wu Wei

Una vez que hemos atravesado este territorio, que en realidad es atravesar un sueño, podemos habitar la forma: la forma de nuestro propio cuerpo, la forma de la vida misma. La conciencia no retorna a la identificación. El viaje del despertar no es únicamente el viaje de despertar, de estar libre del yo, y de darse cuenta de que la vida tal como la conocíamos antes era un sueño. También es un reentrar, un volver de la cima de la montaña, por así decirlo. (...)


Sorprendentemente, al entrar de nuevo, la vida se vuelve simple y ordinaria. Ya no nos sentimos impulsados a tener momentos extraordinarios, experiencias trascendentes. Sentarse a la mesa por la mañana y tomarse una taza de té es perfectamente adecuado. Experimentamos que tomar una taza de té es una expresión plena de la realidad última. La taza misma es una expresión plena de todo lo que hemos realizado. (...) Formar una familia, educar a los hijos, ir al trabajo o de vacaciones: todo ello es una verdadera expresión de lo inexpresable.


El Final de tu Mundo
Comentarios sobre la naturaleza de la Iluminación
Adyashanti

lunes, 21 de noviembre de 2011

Un soltar


«Ver dentro de la Nada, esto es verdadero y eterno ver»
Shen-hui

El origen del yo está en la conciencia unitiva, porque, de no ser así; ¿cómo sería posible presentir lo que no se conoce? El último deseo es el de ser el Ser y, en los momentos de alegría perfecta, de no-deseo, la noción de un yo — como la de cualquier otra cosa— no está presente. Al atribuir muy a menudo el motivo de esta alegría a un objeto fortalecemos cada vez más la convicción, en la cual nos complacemos, de que debemos adquirir este estado, poseerlo, cultivarlo.

Cuando la perspectiva de la verdad se nos muestra, cuando va naciendo el discernimiento, estas ideas inexactas desaparecen; se produce un soltar, ya que el que busca deja de orientar su deseo hacia lo exterior y de hecho no se puede encontrar nada.

La noción del yo se va muriendo, se diluye en su fuente. Esta felicidad vivenciada, no dual, no se fija en el tiempo; la mente sólo puede comprender lo que le es inherente, pero la verdad la trasciende y por lo tanto no puede ser vivida a este nivel, ni ser captada a nivel del lenguaje. Todo tiende entonces hacia la última serenidad. El bloqueo del pensamiento es lo que impide el despertar.

LA ALEGRÍA SIN OBJETO
Jean Klein

domingo, 13 de noviembre de 2011

"Pratyabhijñâhrdayam" (La Esencia del reconocimiento del Ser)


Usted siempre ve lo último,
pero imagina que ve una nube o un árbol.
Nisargadatta


La percepción directa por el reconocimiento es conocimiento verdadero. Es una consciencia total que tiene la inmediatez que podría tener un sentimiento, aunque para nada sea esto último; sería una "sensación-intelectiva" o una "inteligencia-sensible" en palabras de San Ireneo. Cuando percibimos algo directamente, la mente no se interpone entre lo que percibe y aquello que es percibido. El acto de percepción no está filtrado por las capas del pensamiento lineal. Por el contrario, el conocimiento es captado todo al mismo tiempo, en un instante que está fuera del tiempo. En el acto de ver directamente, aquello que es visto es absorbido completamente en aquel que ve. El objeto visto y aquel que ve se fusionan en el acto de ver.


Mientras esto no suceda, permanecemos separados de los objetos de nuestra percepción, y los unos de los otros. No conocemos las cosas plenamente. Como resultado de esto, nos sentimos aislados, solitarios y asustados. El objetivo del Pratyabhijñâ, como el de toda filosofía verdadera, es el de poner fin a ese sufrimiento.


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Incluso en nuestra condición limitada, realizamos constantemente los actos de emanación, mantenimiento y disolución de nuestro propio universo individual, sutil o interior, y también material o exterior. Manifestamos estos actos o poderes interiormente cuando pensamos y exteriormente cuando percibimos. Por ejemplo, acogemos los pensamientos, uno tras otro, los guardamos en la mente durante un momento y después los dejamos disolverse, únicamente para reemplazarlos por otros. O bien nos concentramos en algo exterior a nosotros mismos, lo consideramos un momento, y después, simplemente cerrando los ojos o mirando a otro lado, permitimos que ese objeto desaparezca de nuestro universo personal.


Realizamos así los dos últimos actos cósmicos de ocultación y de gracia, de manera limitada. En la medida en la que nos vemos a nosotros mismos, a los otros y al mundo que nos rodea como entidades y objetos separados, aislados unos de otros, y separados de Dios, estamos practicando la ocultación de la verdadera naturaleza del hombre y del mundo. Cuando comenzamos a percibir la unidad en la diversidad, comenzamos a experimentar la plenitud de la dicha y beatitud que viene con la vivencia de unidad; este acto es el de gracia o revelación.


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La palabra pratyabhijñâ significa reconocimiento. El ser individual o jîva es el ser divino o Shiva, pero ha olvidado su naturaleza real, y se identifica con el mecanismo psico-físico. La enseñanza tiene como fin conducir al ser individual al reconocimiento de su naturaleza real, infundiéndole la verdad de que su Ser real no es otro que Shiva y sugiriéndole la disciplina espiritual por la cual puede llegar a la unidad con El.


Presentación a "Pratyabhijñâhrdayam" (La Esencia del reconocimiento del Ser)
Ksemarâja

domingo, 6 de noviembre de 2011

La naturaleza de la mente

Nuestro propio pensamiento es nuestro mundo.
Una persona se convierte
en lo que piensa.
Ése es el misterio eterno.
Si la mente mora dentro
del Ser supremo,
disfrutamos de la felicidad eterna.
MAITRI UPÁNISHAD
Hay un gran obstáculo que nos impide conocer al Ser y ese obstáculo es la mente. La mente oculta al Ser y nos lo esconde. Nos hace sentir que Dios está lejos y que la felicidad se debe encontrar en el exterior. Sin embargo, la misma mente que nos separa del Ser, también nos ayuda a reunirnos con Él. Por eso los antiguos sabios, que eran verdaderos psicólogos, dedujeron que la mente es la fuente tanto de la esclavitud,como de la liberación; la fuente del dolor y la alegría, nuestro peor enemigo, así como nuestro mejor amigo. Por lo tanto, si hay algo que vale la pena conocer en este mundo, es la mente.


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¿Cuál es la naturaleza de la mente? La mente no es una sustancia material ni un objeto, sino un latido de la luminosidad del Ser. La mente no es más que una forma contraída de la Conciencia, la misma Conciencia que ha creado el universo.
El Pratyabhijnáhridayam dice: "Cuando Chiti, la Conciencia universal, desciende de su elevado estado de Conciencia pura, se convierte en chitta, la mente". La naturaleza de la Conciencia es crear y, aun cuando se limita a sí misma para convertirse en la mente, no pierde su verdadera naturaleza. Así como la Conciencia universal crea infinitos universos en el mundo exterior, cuando se contrae para convertirse en la mente, crea infinitos universos en el interior.


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La mente nunca dejará de existir, aunque sus características puedan cambiar. Cuando la mente se vuelve hacia fuera y se mueve entre los objetos externos, se contrae. Las impurezas la cubren y se vuelve mundana. En el estado de iluminación, disminuye la tendencia de la mente a volverse hacia el exterior. En vez de ir hacia fuera, la mente se vuelve hacia dentro. Cuando se dirige hacia fuera y anda entre los objetos mundanos, toma la forma de esos objetos. De la misma manera cuando se vuelve hacia el interior, se funde con el Ser y toma la forma del Ser. La iluminación no es más que la fusión de la mente en el Ser. En las escrituras, a ese estado se le llama la muerte de la mente, pero en realidad la mente no muere. Se disuelve en el Ser y se hace una con él. La cualidad esencial de la mente sigue existiendo, pero es distinta de la Conciencia. Mientras el cuerpo humano continúe existiendo y tengamos que vivir en este mundo, la mente nos ayudará a llevar a cabo nuestras funciones mundanas. Sin embargo, en el estado de iluminación, su naturaleza es distinta. No funciona sólo como mente, funciona con todo el poder de la Conciencia. Se estabiliza y se libra de pensamientos, se aquieta. La infelicidad no es más que la red de los pensamientos y cuando los trascendemos, disfrutamos de la dicha suprema.


¿A DÓNDE VAS?
Una guía para el viaje espiritual 
Swami Muktananda

martes, 1 de noviembre de 2011

Nada sobrevive al despertar




Todo lo que se pronuncia con palabras es enteramente ilusorio. No hay ninguna duda de esto. E igualmente es también ilusorio todo lo que es imaginado por la volición (sankalpa) o el pensamiento o por la mente.
El Ribhu Gita


Sueño y soñador son un solo acontecer absolutamente cerrado...˜ absolutamente sellado...˜ No hay ninguna posibilidad de mejora...˜ no hay ninguna posibilidad de cambio...˜ no hay ninguna posibilidad de salida...˜ Lo presenciado...˜ sea ello dichoso o penoso...˜ sea ello luminoso o tenebroso...˜ sea ello celestial o infernal...˜ soñador y soñado prosiguen su curso absolutamente imprevisible...˜ absolutamente al margen de toda posibilidad de intervención...˜ porque toda posibilidad de intervención es una intervención que también está siendo soñada...˜ La única intervención real...˜ es el despertar...˜ y el despertar es el fin del soñador y de su sueño...˜


Nada sobrevive al despertar...˜ Despertar es el destino...˜ Yo tengo ahora la absoluta certeza de que este mundo jamás ha sido presenciado por otro presenciador que yo...˜ y sé que como presenciador de él...˜ yo he comenzado con su presenciación misma...˜ Nadie puede acudir en mi ayuda...˜ porque todo en él...˜ incluido su presenciador mismo...˜ está siendo soñado...˜ No hay ninguna posibilidad de intervención de otro que yo...˜ porque no hay ni ha habido nunca otro que yo...˜ 


Pedro Rodea
EL LIBRO DEL DESPERTAR
O SI TENEIS QUE LLAMARME
LLAMADME NADIE

Olvida las palabras

El gato y un diamante llamado Venus -  Copyright : VegaStar Carpentier Disfruta la maravilla de la inmediatez de la vida y ámala. Olvi...