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lunes, 14 de enero de 2013

Las relaciones entre las personas

Aurora and Fireball Over Norway

Yo soy el alfa y el omega

Jesús

¿cómo se explica el hecho de que existan relaciones entre las personas?

FL: Es la misma consciencia la que percibe en todas esas personas. Así que si es la misma consciencia la que percibe en todos esos seres humanos entonces, de hecho, no hay más que una persona. Esa persona es la primera persona pero también es la última persona. Es por eso por lo que Jesús dijo "Yo soy el alfa y el omega", que son la primera y la última letra del alfabeto griego. Tan solo hay una persona: la primera persona; la segunda, la tercera, todas las personas del plural no son más que una tontería.

La relación siempre es de la primera persona a la primera persona. Esa es la relación de amor verdadero, es la relación de igualdad verdadera, es también la relación de la verdadera compasión.

La verdadera compasión no consiste en dar pescado o enseñar a pescar. Los bodhisattvas en la tradición budista formulan el voto de deseo de volver a renacer porque quieren renacer para ayudar a los seres humanos por compasión. El ejercicio de esa compasión no consiste en darles peces o enseñarles a pescar sino que la verdadera compasión consiste en enseñarles la dirección de su verdadera naturaleza que, a partir de ahí, tomará a su cargo todas sus necesidades.

La creencia en una insuficiencia en la creación proviene de la ignorancia, es una emanación del materialismo. De hecho, el universo es mágico y milagroso.

Francis Lucille
Retiro en Barcelona del 16 al 22 de julio de 2012

domingo, 20 de mayo de 2012

Comprensión y Silencio



Siempre que somos tocados por la comprensión, el amor o la belleza, es un momento en el que la mente se vuelve silenciosa de forma natural. 

F. Lucille



Pregunta: ¿Por qué Bhagavan no viaja y predica la Verdad a las gentes en general?


Maharshi: ¿Cómo sabe usted que no lo estoy haciendo? ¿Consiste predicar en subir a un estrado y arengar a las gentes de alrededor? La predicación es simple comunicación de Conocimiento; realmente, sólo puede hacerse en silencio. ¿Qué piensa usted de un hombre que escucha un sermón durante una hora y que se va sin haber sido impresionado por él como para cambiar su vida? Compárale con otro, que se sienta en una Presencia sagrada y que se va después de algún tiempo con su visión de la vida totalmente cambiada. ¿Qué es mejor, predicar en voz alta sin efecto o sentarse silentemente enviando Fuerza Interna?


Además, ¿cómo surge el habla? Hay Conocimiento abstracto, de donde surge el ego, que, a su vez, da origen al pensamiento, y el pensamiento a la palabra hablada. Así pues, la palabra es el biznieto de la Fuente original. Si la palabra puede producir efecto, juzgue por usted mismo, ¡cuánto más poderosa debe ser la Predicación a través del Silencio! Pero las gentes no comprenden esta verdad simple y desnuda, la Verdad de su día a día, siempre presente, experiencia eterna. Esta Verdad es la del Sí mismo. ¿Hay alguien inconsciente del Sí mismo? Pero a ellos no les gusta escuchar nada de esta Verdad, mientras que están ansiosos de saber qué hay más allá, de saber del cielo, del infierno y de la reencarnación.


Sri Ramana Maharshi

domingo, 22 de enero de 2012

Camino a casa



La mente, la memoria, Maya, no son la causa raíz de la ignorancia. La ignorancia es una elección que nosotros, Consciencia infinita e inmortal, hacemos desde nuestra libertad absoluta, la elección de identificarnos con algo limitado, un cuerpo-mente. Es un juego que jugamos, el gran juego de la ignorancia. Después, Maya, nuestro sirviente, crea para nuestro disfrute un mundo de acontecimientos que es consistente con la elección que hemos hecho.

Este mundo es tan fascinante, el juego es tan interesante que produce un olvido temporal de nuestra naturaleza eternal y universal. Esta elección, la elección de la ignorancia, fue el ejercicio de nuestra última libertad. A partir de ahí, quedamos limitados, hasta que elegimos ejercitar otra vez la única libertad que nos queda, la libertad de cuestionar la mortalidad y la limitación de nuestra presencia.

Entonces nos ponemos en camino a casa.

Francis Lucille

domingo, 23 de octubre de 2011

El hombre pobre


"... a causa de esta pobreza el hombre redescubre lo que ha sido eternamente y lo que seguirá siendo por siempre jamás. Aquí Dios es uno con el espíritu y ésta es la suprema pobreza que se puede hallar."
Sermón sobre el hombre pobre
MAESTRO ECKHART
Pregunta: Estimado Francis, después de algunos años de búsqueda de mi verdadera naturaleza, a comienzos de Septiembre tuve un vislumbre muy claro de lo que soy. De repente estaba claro que soy la consciencia, soy la presencia-conocedora. Antes de esta realización estaba convencido de ser la presencia-conocedora pero estaba todavía esperando algún tipo de confirmación. ¡Estaba esperando “percibir” esta presencia-conocedora que soy para asegurarme de ser eso! De repente estaba claro lo que ahora suena realmente obvio: No puedo percibir la presencia conocedora que soy porque YO SOY ESO. Todo lo que pueda percibir no puede ser la presencia-conocedora que soy. Así que ahora el sentimiento es que soy la presencia en la que todo está presente. Soy la no-cosa en la que surgen todas las cosas. La búsqueda de mi verdadera naturaleza se ha reducido dramáticamente, porque ahora está claro que yo soy aquello en lo que la búsqueda misma tiene lugar, pero todavía hay el sentimiento de que falta algo. Todavía hay un sentido de separación entre lo que soy (presencia-conocedora) y lo que es percibido por lo que soy. Soy la no-cosa percibiendo todas las cosas, pero no hay el sentimiento de que soy todas las cosas. Apreciaría mucho tu punto de vista sobre esta situación. ¿Qué tiene que suceder para que la presencia-conocedora que soy se reconozca a sí misma como todo? ¡Muchas gracias! Marco.


Estimado Marco,

Has dado un primer paso muy importante al descubrir que no puedes percibir como un objeto la presencia que eres. Sin embargo esto no quiere decir que no la puedas conocer o experimentar en absoluto. De hecho, ya tienes alguna experiencia de ella, ya que “sabes” de alguna manera que eres consciencia.

El siguiente paso es ver claramente que dado que todo lo que conoces o podrás llegar a conocer surge en esta presencia y sólo en esta presencia, no hay y nunca habrá ninguna prueba, a ningún nivel, de que esta presencia es limitada en alguna forma o modalidad. Cuando esta comprensión es completa (puede llevar algún tiempo para que afecte a todo el sistema de creencias e infiltre todas las células de tu cuerpo) te encontrarás en un estado de absoluto no saber lo que eres, no sabiendo si eres un ser humano o un ser universal, una consciencia finita o infinita, un ignorante o un sabio.

Estarás completamente abierto a todos los niveles, a todas las posibilidades, inocente y vacío de todo conocimiento. Serás el “hombre pobre” de Meister Eckhart, sin saber nada, sin poseer nada, sin querer nada.

En un instante, un único destello de eternidad, tu verdadero amor se reconocerá a sí mismo, en este vacío, en esta Presencia.

Este será el final de tu sentido de carencia, de tu sufrimiento, y descubrirás que tu sufrimiento era sólo la figura dulce de la Gracia mostrándote el camino del Reino

Con afecto,
Francis Lucille

domingo, 28 de agosto de 2011

Sensación de carencia



Cuando el Tao se pierde aparece la falsedad.
Tao Te King
Interlocutor: ... cuando estoy en conflicto en la persona, por ejemplo, un sentimiento de que no tengo libertad, que me falta amor, alegría, investigar esa sensación de carencia podría ser una puerta a la conciencia, a lo que verdaderamente somos a esa libertad, a ese amor.

Francis Lucille: Sí. Pregúntate a ti misma "¿quién está teniendo la sensación de carencia?" En esos momentos tú eres la sensación de carencia, como una persona. Pero la sensación de carencia en sí misma está apareciendo en la presencia que es lo que tú eres verdaderamente, y que no se ve afectada por la sensación de carencia. Igual que el espejo no se ve afectado por los reflejos. 

Pero si te haces la pregunta "¿carencia de qué?", inmediatamente el ego encontrará respuestas ya cocinadas. Falta de dinero en el banco, falta de amor, falta de salud, falta de juventud, estas suelen ser las grandes cosas que ocupan gran cantidad de terreno.

Asumamos que tienes todo esto, ¿desaparecería la sensación de carencia? No, porque todavía faltaría algo. Así que para eliminar la sensación de carencia no hay ni necesidad, ni sirve para nada, dejar que esa sensación de carencia determine lo que buscamos. En el momento en que sabemos que aunque busquemos u obtengamos lo que sentimos que nos falta no nos va a satisfacer... el problema es que nos falta ambición, nos conformamos con cualquier cosa. Y lo poco no es suficiente. Así que en vez de empezar a buscar primero dinero, una relación de amor, etc., es mejor estar con la sensación de carencia intentando darnos cuenta de qué es lo que realmente queremos. Y en el momento en que nos damos cuenta de que nada de este mundo nos satisfaría entonces tenemos que buscar en otra dirección.

Y la única dirección desconocida que no ha sido explorada es la dirección hacia la presencia. Porque sólo podemos ir en dos direcciones por lo menos dentro de los parámetros de nuestra experiencia. Bien podemos ir hacia la percepción o hacia aquello que percibe, la presencia. Y con los años vamos descubriendo que no hay ninguna percepción que vaya a satisfacer la sensación de carencia. Ya hemos experimentado todo tipo de percepciones. A media que has ido creciendo en un momento se hace muy claro que no habrá ninguna percepción que sea la respuesta. Y en ese momento abandonamos, soltamos esa dirección como una posibilidad. Y sólo queda una posibilidad después que queda abierta a ser explorada que es la dirección de la presencia. 

Francis Lucille
Encuentro con Francis Lucille
Barcelona 2007

viernes, 29 de abril de 2011

Niveles


Donde ni el tercer estado (el sueño profundo) ni el cuarto estado (el samadhi) existen,
Donde todo es experimentado como el Sí Mismo solo,
Donde ni equidad ni iniquidad existen,
¿Podrían la esclavitud o la liberación estar viviendo allí?
Dattatreya

Pregunta: Está claro que todo es consciencia y que la consciencia absoluta es la fuente. Lo que no es tan claro es por qué parece que siempre agregamos algunas cualidades positivas como amor, serenidad, belleza, gozo, Dios, a ESO. ¿Cómo puede ESO tener cualidades o características cuando es el SER mismo?


Respuesta: Hay que distinguir entre el ser mismo y el ser siendo consciente de sí mismo. Se podría decir que el ser mismo no tiene cualidades, aunque esta afirmación es todavía una limitación superpuesta sobre lo ilimitado. Igualmente se podría decir, sin ser inconsistente con la afirmación anterior, que el ser conociéndose a sí mismo es una experiencia que podríamos intentar describir (y fracasar al hacerlo) como amor absoluto, inteligencia absoluta, esplendor absoluto, felicidad absoluta, libertad absoluta, eternidad, divinidad.

La razón por la que esta distinción es importante es porque “el ser siendo consciente de sí mismo” no es la única modalidad del ser. También hay ignorancia, que es “el ser no siendo consciente de sí mismo”. Desde el punto de vista del ser, si podemos usar esta expresión, no hay tal distinción, y eso es lo que intentas aclarar en tu pregunta. Sin embargo, a un nivel inferior, al nivel donde hay distinciones, esta distinción es relevante. Para evitar confusiones tenemos que saber a qué nivel se hace la afirmación. Al nivel de lo Último no se puede hacer afirmación alguna, tal vez sólo “Yo soy” o “El Ser es” o “Soy ese Ser que Es”, algo así, con las palabras disolviéndose en la experiencia del ser.

Ahora, la cuestión es que si tomamos el elevado camino de la no dualidad, a su nivel último, no podemos simultáneamente sentir o creer que somos una entidad separada con todo el sufrimiento apegado a tal creencia, y afirmar que todo es consciencia y que la consciencia absoluta es la fuente. No podemos hablar la verdad sin vivir la verdad. Hablar la verdad y vivir la verdad son dos experiencias separadas, y la que importa es vivir la verdad. Lo que es dicho a partir de la experiencia de vivir la verdad, no importa cuan dualista, o a veces incluso infantil pueda parecer, es verdad. Lo que se diga desde la ignorancia, por muy lógico que parezca, es falso.

Con afecto,

lunes, 14 de marzo de 2011

Un pensamiento no piensa

Sólo la consciencia puede conocer la consciencia. Lo que es conocido por la consciencia como un objeto, no puede conocer la consciencia. Un pensamiento no piensa, una percepción no percibe, un sentimiento no siente.
Francis Lucille

Una persona limitada no crea sus propios pensamientos, por lo tanto una persona limitada no tiene libertad, ni elección. Simplemente tiene la apariencia ilusoria de una libertad limitada. Por lo tanto la persona limitada no tiene la elección de enfocarse en el “YO SOY” ni tampoco en ninguna otra cosa. Cuando esto ocurre es siempre la decisión de la consciencia universal. La mala noticia es que la persona no puede dirigir la atención al “YO SOY”. La buena nueva es que no eres una persona. Simplemente se consciente de que cuando estás dirigiendo tu atención al Ser, es de hecho el Ser el que dirige su atención a ti, a sí mismo.

Francis Lucille

miércoles, 23 de febrero de 2011

Las paradojas intelectuales


¿Qué pasa con la apariencia cuando el percibidor se repliega en sí mismo como el no-manifiesto?

La apariencia se convierte en pura consciencia, lo que ya había sido durante su existencia. ¿Qué le pasa a la ola cuando llega a la playa? Se hace agua, que ya lo era. El problema es que tu pregunta comienza suponiendo una dualidad (la apariencia y lo no-manifiesto) contra la que más tarde tienes que luchar. Vete a la experiencia, al verdadero significado al que llevan las palabras de los sabios, sin enredarte en las paradojas intelectuales creadas por uno mismo:
 

El ojo a través del que Dios me ve y el ojo a través del que veo a Dios son el mismo ojo”. Eckhart
“Donde quiera que caiga el ojo es la cara de Dios” (dicho sufí) 
“El vacío es forma y la forma es vacío”.  (Budismo)
“Lo que es, nunca deja de ser, lo que es nunca comienza a ser” (Baghavad Gita)
Bella verdad. Ahí no hay dualidad.
Afectuosamente,
Francis Lucille

lunes, 3 de enero de 2011

¿Qué es Dios?


Si conoces bien la Unidad,
ya no estás en ningún lugar.
Por la Unidad a la nada me reduje.
A pesar de que el Uno sea Unico,
yo conozco la guerra de los dos,
A pesar de que no tenga color ni forma,
en sus maravillosas formas estoy cogida.

Lalla


Dios es la realidad de todas las cosas y de todos los seres, es la consciencia que está verdaderamente percibiendo y entendiendo estas palabras justo ahora, libre del tiempo y del espacio, y es tiempo y espacio y todo lo que hay en ellos.

Lo conocemos primero como la Inteligencia en nuestras comprensiones, el Amor en nuestras relaciones, la Belleza en lo que contemplamos, y la Felicidad en nuestra experiencia.

Después se revela como la realidad eterna de nuestra experiencia humana, como la consciencia en que aparece y a la cual se le aparece. En ese momento, nuestro cuerpo-mente se convierte consciente, voluntaria y felizmente en el servidor de esta Presencia.

Mas adelante comenzamos a reconocer esta Presencia en y mas allá de todo lo que vemos, oímos, saboreamos, tocamos, olemos, sentimos o pensamos.

Estábamos perdidos, y ahora somos encontrados.

Y somos El que encuentra y lo Encontrado.

Con afecto,
Francis Lucille

jueves, 2 de diciembre de 2010

El girasol del corazón


Borraré las palabras, los sonidos y los discursos,
para poder, sin ellos, conversar Contigo.

Rumi

Nuestro silencio en la meditación no es el silencio de la mente. Es el silencio del corazón.

Un corazón en silencio es un corazón vuelto al interior, hacia su fuente, y se mantiene en esa dirección, como un girasol que sigue al sol. Nuestros corazones siguen el sol interior de todos los corazones.

Como hacemos esto es un misterio. Es nuestro amor a la verdad el que mantiene el corazón orientado en la dirección correcta, hacia la Kaaba.

La verdadera oración consiste en un corazón orientado en la dirección correcta. Siempre que el corazón se mantenga en oración constante no importa donde esté el amante de la verdad en cuanto cuerpo-mente. Y la oración no es necesariamente algo religioso; de hecho no es en absoluto religioso. No hay obligación. Se expresa a si misma libremente dependiendo de las circunstancias. Varía de un amante de la verdad a otro. Algunos rezan a Dios con su inteligencia, pensando sobre la verdad. Otros rezan a Dios con sus sentimientos, amando el Absoluto. Otros rezan a Dios con sus sentidos, amando la belleza. Todos ellos son invitados en la “jaima” de Dios, invitados a la celebración.

Si el girasol del corazón ha seguido el sol una vez, se volverá espontáneamente en dirección al sol en cualquier momento, siempre que lo dejemos en paz. Volverá si lo libramos de preocupaciones, pensamientos, miedo, deseo, del hacer.

La verdadera oración, la verdadera meditación no puede ser fabricada. Ocurre por si misma. Todo lo que se necesita es relajarse, abandonar todo lo que no sea meditación, todo lo que no sea esa oración.

Todo lo que tenemos que hacer es entregar la agitación inútil de cuerpo y mente. Incluso la palabra ‘entrega’ no es completamente adecuada porque sugiere una pérdida, siguiere una renunciación. Lo único que tenemos que hacer es ofrecer las tensiones del cuerpo, el miedo al nivel de los sentimientos, la preocupación o el dinamismo al nivel de los pensamientos a la Presencia en la que surgen.

Deja a esta Presencia que, según su capricho, mantenga todos esos fenómenos, los transforme o los disuelva. No nos corresponde a nosotros como cuerpos-mente. Como cuerpos-mente no podemos hacer nada. Somos solo polillas volando en la noche.

No intentes imaginarte que es. Simplemente ábrele tu corazón, porque se está compartiendo a si mismo justo en este momento.

Simplemente abre tu corazón a la Presencia. No preguntes ¿Qué es? ¿De donde proviene? Nunca lo sabremos. Si quieres embriagarte y alguien te sirve vino, no preguntes: ¿Que clase de vino es este? ¿De donde proviene? Si realmente quieres emborracharte, no dices nada. ¿A quien le importa la botella?

Si sientes sequedad, quiere decir que no has cavado un pozo lo suficientemente profundo para descubrir la fuente. Cavar el pozo significa abandonar el concepto de una conciencia personal, de una existencia personal. No tienes una existencia personal. Líbrate de esté tu pequeño pensamiento preferido. Solo hay existencia impersonal.

Descubre el lugar en ti donde se origina el amor, el amor por cualquier cosa. Elige algo que ames, lo que más ames – puede ser un objeto, una persona, lo que sea – y una vez que sientas ese amor, intenta descubrir el lugar desde donde se origina. Ese es el lugar. Esa es la Piedra Negra, invisible. Y después olvida todo. Olvida como llegaste allí, olvida tus pensamientos.

Cuando estamos enamorados del amor estamos misteriosamente en contacto con todos aquellos que está enamorados del amor, estén en este mundo o en otros mundos. Esta conexión no conoce límites temporales.

Estamos en contacto con Rumi, Buda, Cristo y Moisés.

Copyright
Francis Lucille
2000

miércoles, 5 de mayo de 2010

¿No tenemos realmente control sobre nada?



Pregunta: Estimado Francis, ¿Por qué la Presencia elije “olvidarse temporalmente de sí misma jugando al juego de la ignorancia? ¿Realmente no tenemos control sobre nada?

Bendiciones a todos, Sattva.


Estimada Sattva,

¿Por qué disfrutamos viendo películas o escuchando música? ¿Compartiendo palabras y gestos tiernos? ¿Contando chistes? ¿Debería siempre haber una explicación estrecha, racional y utilitaria para todo lo que hacemos?

En relación a tu segunda pregunta, el “yo” separado que supuestamente tiene control sobre nuestros pensamientos y nuestras acciones, es una entidad imaginaria que no tiene una existencia real. Unos pocos minutos de introspección deberían ser suficientes para convencerte de que este “yo” limitado no controla tus pensamientos porque, si eso fuera cierto, podría elegir convenientemente tener sólo pensamientos felices y bellos. Esto deja abierta la pregunta, “En este caso “¿qué soy yo, porque sé que soy?” La única respuesta satisfactoria a esta pregunta, al menos al nivel intelectual, es que este “yo que se percata” debe ser universal. Aunque pueda parecer muy extraño a primera vista, al reflexionar sobre ello, gradualmente se va haciendo más claro que la realidad que crea nuestros pensamientos, los mueve y es consciente de ellos y la realidad que crea y mueve este universo son la misma realidad. Esta comprensión a su vez conlleva un cambio en nuestra experiencia existencial. Como individuos, no vivimos, somos vividos. Como esta Presencia, somos la Vida misma. ¿Tenemos realmente control sobre algo? No y SI.

Con afecto,

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Eres la dulzura en todas las cosas



Desentiéndete del mundo de los objetos.

Pensamientos, percepciones, sentimientos, sensaciones---no interfieras. Al principio todo lo que podemos hacer es darnos cuenta que interferimos constantemente. La única manera es decir “Sí” a la atracción que viene del trasfondo, que viene de la dulzura.

Simplemente, ábrete a la posibilidad de que lo que nos gusta en cualquier cosa, no es la cosa, sino aquello en lo que la cosa aparece, de lo que es una expresión y una extensión. Abre tu cuerpo ávido, tu mente ávida porque ni el cuerpo, ni la mente pueden conocer la dulzura. La dulzura se conoce a sí misma cuando el cuerpo y la menta dejan de agarrar. Mantente en la espera sin esperar.

Tú eres el amor en todo lo que amas.

Tú eres la belleza en todo lo que contemplas.

Tú eres la inteligencia  en todo lo que comprendes.

Tú eres la dulzura en todas las cosas.

Simplemente búscate como esta dulzura.  Enfócate en la dulzura y no te apegues  a las cosas. Las cosas son la cáscara. La dulzura es en la perla.

No tomes lo que se dice aquí como algo que se puede usar más tarde o como un aforismo de sabiduría interesante. Esto se tiene que probar y experimentar en el momento, ahora mismo. No lo pospongas.

Todos tenemos la experiencia de la dulzura. La mente no sabe donde está. Pero como la dulzura se conoce a sí  misma, si la buscamos y soltamos todos los objetos a medida que aparecen, nos sumergiremos en ella, nos fusionaremos con ella, moraremos en ella.

La razón por la que la mayoría de la gente se aparta de ella no es porque es demasiado complicada, sino porque es demasiado simple.

Cada célula, cada órgano de nuestro cuerpo ha sido condicionado para buscar la felicidad afuera. Cuando empezamos a buscar la felicidad pura, comienza el descondicionamiento. No está en el cuerpo, ni en la mente, ni en el mundo.

Y si en algún momento oleadas de alegría impregnan tu cuerpo, no te detengas ahí. Mantén tu atención en la Presencia pura. Deja que el océano de gozo se fusione con esta paz. No estamos interesados en nada que va y viene. No moréis en cosas. Morad en la dulzura de las cosas. No intentéis conservar las cosas. Conservar la dulzura.

Encuentra la dulzura de la cosa que está presente ahora mismo, que está ofreciéndose en este momento. No necesitas crear otra cosa. No necesitas pronunciar el mantra. Puedes dejar que el universo pronuncie el mantra de tu parte. El mantra es la cosa. La resonancia es la dulzura.

Simplemente mora en la resonancia de lo que se ha dicho.
 

Francis Lucille

Olvida las palabras

El gato y un diamante llamado Venus -  Copyright : VegaStar Carpentier Disfruta la maravilla de la inmediatez de la vida y ámala. Olvi...