Mostrando entradas con la etiqueta Gurdjieff. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gurdjieff. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de febrero de 2013

Todo sucede

Monte Fuji


La suprema ilusión del hombre es que él puede hacer. Toda la gente piensa que puede hacer, toda la gente quiere hacer, y su primera pregunta se refiere siempre a qué puede hacer. Pero, a decir verdad, nadie puede hacer nada y nadie hace nada. Es lo primero que hay que comprender: Todo sucede. Gurdjieff


Con la Comprensión de que todo eso que se denomina «comportamiento humano» no es más que la Conciencia actuando a través de estos instrumentos, y que no hay acción alguna que sea ejecutada por un hacedor independiente, la cuestión deviene superflua; y se desvanece el juicio de que hay algo incorrecto que precisa ser cambiado. Shiva, el Dios de la danza, baila la danza del Corazón; y Todo Esto simplemente Es. 

No hay errores. No es posible equivocarse. No eres el hacedor de ninguna acción, no eres el experimentador de ninguna experiencia. ¿Cómo podrías ser el cometedor de algún error? Lo que sucede a través de estas cosas cuerpo/mente, sucede. Si ha de haber aprendizaje, lo hay. Otras veces no tiene por qué haberlo. A veces sucede un cambio, otras veces no. A veces tal cambio sigue a una intuición, otras veces la precede. El encadenamiento de causas y efectos y el mandato de mejorarse uno mismo son vistos como partes del sueño/juego. 

La fuente del sufrimiento y de la infelicidad es verdaderamente todo este apego, este aferrarse a nuestras queridas ideas, aun a pesar de que obviamente no funcionan y de que no han provisto a nadie de una felicidad duradera. Pero ya ves, ¿por qué habría alguien de hacer tales cosas? Pues precisamente porque no hay ninguna otra posibilidad. Pero claro, eso no resulta evidente hasta que ocurre el ver. 

David Carse

martes, 20 de marzo de 2007

George Gurdjieff


«Gurdjieff mostró que la evolución del hombre [...] es el resultado del crecimiento [y desarrollo] interior individual; que tal apertura interior es la meta de todas las religiones, de todos los caminos, [...] pero que requiere un conocimiento directo y preciso, [...] pero que sólo se puede adquirir con la ayuda de algún guía con experiencia y a través de un prolongado estudio de sí y del trabajo sobre sí mismo.» (de la Introducción de Perspectivas desde el mundo real, Ed. Sirio, España, pág 8.)

La posición de Gurdjieff sobre la voluntad humana. Gurdjieff insistía en que un individuo, excepto en muy raros momentos, no puede "hacer", porque no tiene voluntad propia. Por el contrario, todo es "hecho" a través de él, como resultado de las impresiones de la infancia, el condicionamiento cultural, las necesidades instintivas del adulto y los funcionamientos de la personalidad. Sólo raramente algo es sentido o hecho por el individuo de una manera que logre expresar auténticamente su cuerpo, emociones y mente.

Una expresión común usada en los círculos de Gurdjieff es «el recordarse a sí mismo», lo cual significa que ocurre un momento en el cual pensamientos, sentimientos y sensaciones de la presencia física de uno están en una inequívoca relación. Gurdjieff dijo que un problema central en la vida moderna es que la gente no se recuerda a sí misma. Esto es, tener experiencia de ellos mismos en este estado de integración. Sus enseñanzas intentaban en gran medida proveer a la gente de las condiciones especiales necesarias en las cuales tales momentos pudieran ser posibles con más frecuencia; lo que podía suceder con el ejercicio del «yo soy».

Fuente: http://www.alcione.cl

Olvida las palabras

El gato y un diamante llamado Venus -  Copyright : VegaStar Carpentier Disfruta la maravilla de la inmediatez de la vida y ámala. Olvi...