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lunes, 5 de noviembre de 2012

Ahora



Ahora toda mi vida es esto, mantenerme sin trabas. El viento posee los campos por donde yo paseo, y ni yo poseo nada ni nada me posee a mí, e incluso nadie se olvidará de mí porque nadie me descubrirá nunca. Thomas Merton

La mejor universidad de la vida es la cotidianidad; el día a día es el mayor maestro que existe. No necesitas el título de ingeniero, filósofo, médico ni abogado para ser mejor; no necesitas ser nada de ello. Basta que reacciones ante el suceso que está aconteciendo en este instante en que te encuentras presencial; tan sólo eso. Es necesario impedir que la mente, que el prana, que el cuerpo y los sentidos reaccionen ante algo que no existe. Sin embargo, en el género humano la reacción suele ser desafortunadamente al revés, es decir, se vive en el pasado. Siempre estás reaccionando ante lo que no existe; debido a esa manera errónea de reacción, enfermas el cuerpo, agobiándolo con tensión psicológica y energética que no existen más que en la imaginaria mente del perceptor.

Nos inmoviliza el temor, la timidez de hacer algo. No hemos realizado la acción y ya nos inmoviliza. Nuestro sistema mental, nuestro sistema dialéctico es una actividad que reacciona ante acontecimientos que no son parte del presente. De ahí entonces que a la mente le es fácil siempre asociarse, comparar, representar una realidad que no es la que está aconteciendo. Y metidos allí, en un mundo inexistente, y sumergidos en ese caos de informaciones, creyendo que conocemos cosas por el hecho de que podemos asociarlas, asumimos que ese tipo de conocimiento, ese tipo de comprensión es la válida. Y ese es el esfuerzo erróneo que hacemos para poder subsistir.

Sesha
Texto perteneciente al seminario del Bhagavad Gita Estancia Segunda impartido por Sesha en Noviembre del 2003 en Olot (Girona)

sábado, 20 de marzo de 2010

En mi fin está mi principio



En el Principio de los Principios estaba el
Vacío de los Vacíos, lo Innominado.
Y en lo Innominado estaba el Uno, sin
cuerpo, sin forma.

Este Uno -este Ser en el cual todo encuentra
el poder de existir- es lo viviente.
De lo viviente procede lo Sin-Forma, lo Indiviso.

Del acto de este Sin-Forma proceden los
Existentes, todos con arreglo
a su principio interior. Eso es la Forma.
Aquí el cuerpo abraza y abriga al espíritu.
Ambos trabajan juntos como uno, aleándose
y manifestando sus Caracteres. Y esto es la Naturaleza.

Pero aquel que obedece a la Naturaleza
vuelve a través de forma y Sin-Forma a lo Viviente.
Y en lo Viviente,
se une al incomenzado Principio.

La unión es la Igualdad. La igualdad es el
Vacío. El Vacío es infinito.
El ave abre su pico y canta su nota
y entonces el pico se cierra de nuevo en el Silencio.

Así la Naturaleza y lo Viviente se unen en el Vacío.
Como el cerrarse del pico de un ave
después de su canción.
El cielo y la tierra se juntan en lo No Iniciado.
¡Y todo es tontería, todo es desconocido, todo
es como las luces de un idiota, todo carece de mente!

Obedecer es cerrar el pico y caer en el No Inicio.

Chuang Tzu
El camino de Chuang Tzu de Thomas Merton

Olvida las palabras

El gato y un diamante llamado Venus -  Copyright : VegaStar Carpentier Disfruta la maravilla de la inmediatez de la vida y ámala. Olvi...