Mostrando entradas con la etiqueta Michael James. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Michael James. Mostrar todas las entradas

lunes, 30 de julio de 2012

Seamos


Este mundo y todo lo que experimentamos en él, incluyendo nuestro cuerpo y nuestra personalidad individual con todos sus agrados y desagrados, parece existir debido solo a que nosotros hemos surgido como esta consciencia finita conocedora de objetos que llamamos la mente. Por lo tanto, si la mente se sumerge y deja de existir como una consciencia individual separada, todo lo demás se sumergirá también y dejará de existir. Por consiguiente, en el párrafo final de Nan Yar? Sri Ramana concluye diciendo:

Si nuestro sí mismo individual surge, todo surge; si nuestro sí mismo individual se sumerge [o cesa], todo se sumerge [o cesa]. En la medida en que nosotros nos comportemos humildemente, en esa medida hay bondad o virtud. Si nosotros estamos conteniendo [reteniendo, doblegando, condensando, contrayendo, encogiendo o reduciendo nuestra] mente, dondequiera que nosotros podamos estar, podemos ser [o dondequiera que podamos estar, seamos].

(...) En la sentencia final Sri Ramana dice que si nosotros somos capaces de ser así, conteniendo, doblegando, sometiendo o reduciendo la mente siempre, «dondequiera que [nosotros] podamos estar, podemos ser» o «dondequiera que [nosotros] podamos estar, seamos». Estas palabras finales, enge irundalum irukkalam, implican que en cualquier lugar o circunstancias que podamos estar colocados en nuestra vida, siempre es posible para nosotros solo ser. Si nosotros mantenemos siempre la mente sumergida en nuestro estado de ser auto-consciente verdadero y natural, ninguna circunstancia externa puede impedirnos permanecer así. Por lo tanto, puesto que no tenemos ningún deber o responsabilidad otro que solo ser en nuestro ser auto-consciente y dichoso, y puesto que no hay ninguna felicidad más alta que simplemente ser así, summa irukkalam —seamos.

Michael James
La felicidad y el Arte de Ser

lunes, 20 de junio de 2011

Palabra suprema


30- El ego cae, abatido, cuando uno indaga «¿Quién soy yo?» y entra en el Corazón. Entonces otro, «yo—yo», late incesantemente, por sí mismo. No es el ego sino el Sí mismo mismo, el todo. 
Ulladu Narpadu - Ramana Maharshi

Cuando volvamos la atención hacia nosotros y con ello nos experimentemos como somos realmente, la mente o ego será aniquilado, toda dualidad desaparecerá, y en el espacio libre de pensamiento de nuestro corazón, que es el espacio infinito de ser-consciencia-felicidad, solo la auto-consciencia no-dual «yo soy» permanecerá brillando claramente en toda su prístina pureza. Puesto que no hay nada que perturbe la paz perfecta de esta experiencia de auto-conocimiento verdadero, y puesto que ella revela su propia realidad absoluta más claramente de lo que cualquier palabra hablada o escrita podría hacerlo, Sri Ramana la describe como la mauna-para-vak, la «palabra suprema» opara-vak, que es silencio absoluto o mauna.

Michael James

Olvida las palabras

El gato y un diamante llamado Venus -  Copyright : VegaStar Carpentier Disfruta la maravilla de la inmediatez de la vida y ámala. Olvi...