martes, 28 de octubre de 2008

Es necesario el esfuerzo?


Maharaj: [En respuesta a una pregunta sobre el esfuerzo para comprender]. No se trata de ningún esfuerzo hecho por nadie. Eso que es ha de comprenderse, es auto-efulgente. No necesita la ayuda de nadie para existir, y meramente ha de ser comprendido. Y cuando se comprende, también está claro que yo soy la aurora, que yo soy la tarde, que yo soy el anochecer, que yo soy la noche. Que yo soy lo bueno, que yo soy lo malo. Y lo que ha de comprenderse es que si la consciencia no está aquí, el mundo no está aquí. Y yo no soy la consciencia; yo soy aparte de ella. Aunque la consciencia es importantísima —pues si no hubiera ninguna consciencia no habría ningún mundo, no habría nada— sin embargo yo no soy eso.

Visitante: Pero llegar a esta percepción requiere esfuerzo. ¿Por qué dice Maharaj que no hay ningún esfuerzo que haya de hacerse?

Maharaj: Ahora que sabe que usted es, usted está sentado aquí, usted sabe que existe, usted tiene esa senciencia. El conocimiento de que usted está vivo, de que usted existe, ¿lo comprende usted gracias a algún esfuerzo?


Experiencia de la nada
Nisargadatta



Maharaj: Sí, un tremendo esfuerzo: ¡estar muy, muy quieto y no hacer nada! Ese es el esfuerzo —el esfuerzo que usted hizo cuando estaba en el seno de su madre durante ocho meses y en cuyo estado ni sus padres ni usted hicieron nada como tales. No se hizo ningún esfuerzo. Todo lo que creció, creció por sí mismo.

Experiencia de la nada
Nisargadatta



Int: ¿Qué esfuerzo necesito hacer hacia eso? (estabilizarse en la comprensión)

Maharaj: Sólo sea, sin esfuerzo.


La Consciencia y lo Absoluto
Nisargadatta



La consciencia misma es la mente, es el pensamiento, es todos los fenómenos, toda la manifestación. Darse cuenta de esto es estar muerto a «yo soy el cuerpo» mientras se vive. Este tipo de conocimiento viene sólo en un caso raro, y es un tipo de conocimiento muy elusivo donde no es necesario ningún esfuerzo; de hecho, el esfuerzo mismo es un obstáculo. Es comprensión intuitiva.

La Consciencia y lo Absoluto
Nisargadatta



El sol ha salido, y es de día. ¿Ha hecho usted algún esfuerzo para presenciarlo? Usted ve sin esfuerzo; por consiguiente, la presenciación simplemente tiene lugar; no hay nada que lo que usted llama el «presenciador» tenga que hacer; la presenciación ocurre sencillamente por sí misma.
La Medicina última
Nisargadatta



Maharaj: Usted sabe que está sentado aquí; usted sabe que usted es, ¿necesita usted algún esfuerzo especial para aferrarse a ese «usted es»? Usted sabe que usted es; more sólo en eso. El principio «yo soy», sin palabras, eso mismo es el Dios de todos los Ishwaras.

La Medicina última
Nisargadatta



A la pregunta "¿Qué tiene qué hacerse, qué esfuerzos debe uno realizar para dejar de conceptualizar?", la respuesta de Maharaj es: Nada; ningún esfuerzo. ¿Quién va a esforzarse? ¿Qué esfuerzo hiciste tú para crecer de una diminuta célula de esperma a un bebé totalmente desarrollado en el vientre de tu madre? Y, más tarde, ¿en qué te esforzarte para sentir tu presencia durante todos los meses en los que pasaste de ser un bebé indefenso a un niño? ¡Y ahora hablas de "esfuerzos" que "tú" debes hacer! ¿Qué esfuerzo puede hacer un "yo" conceptual, ilusorio, por conocer su verdadera naturaleza? ¿Puede una sombra esforzarse por conocer su sustancia? La comprensión de nuestra verdadera naturaleza no requiere de ningún esfuerzo fenoménico. La iluminación no puede lograrse, ni forzarse. Tan sólo puede suceder, cuando se le da oportunidad de hacerlo, cuando desaparece la obstrucción que producen los conceptos. Sólo puede presentarse cuando se le da un espacio vacío dónde hacerlo. Si alguien más ha de ocupar este recinto, dice Maharaj, debo primero desalojarlo. Si lo está ocupando el "yo" conceptual, ¿cómo puede entrar la iluminación? Ha de desalojarse al "yo" conceptual y dar oportunidad a que la iluminación penetre. Incluso el hecho de hacer un esfuerzo positivo por dejar de pensar como método para librarse de la conceptualización, es una práctica inútil, ¡como de hecho lo es cualquier tipo de "esfuerzo"!

El Buscador Es Lo Buscado
Ramesh Balsekar



... el Absoluto, lo eternamente presente, sólo eso es tu verdadera identidad. Esto es lo que en realidad somos todos. Esto es la realidad. Es el aquí y ahora. ¿Cómo puede el esfuerzo de alguien alcanzarla?

El Buscador Es Lo Buscado
Ramesh Balsekar



De hecho, el más mínimo esfuerzo de "tu" parte puede dificultar lo que de otra manera podría haber sucedido con toda naturalidad y espontaneidad. ¡Y el colmo de la ironía es que tu no hacer deliberado impedirá también que suceda! Es muy simple en realidad: "hacer" y "no hacer" son ambos esfuerzos de la voluntad. Debe haber una ausencia total de "hacedor", una ausencia total de los aspectos tanto positivo como negativo del "hacer". Esta es en verdad la auténtica "entrega".

El Buscador Es Lo Buscado
Ramesh Balsekar



... el despertar o la liberación no es algo que puede "lograrse" por medio de un esfuerzo. ¿Quién se esforzaría: un fenómeno, una mera apariencia? El despertar es algo que sólo puede suceder y únicamente sucede cuando existe la completa convicción, a través de una apercepción intuitiva, de que somos el soñador subjetivo y no los objetos soñados que desaparecen al final del sueño. Para llevar este tema a su conclusión lógica, la pregunta final sería: ¿Cómo surge o sucede esta apercepción intuitiva? Ese es precisamente el punto básico. Si el proceso se encontrara dentro de los parámetros de la comprensión intelectual, ¿cómo podría ser intuitivo? El intelecto es necesarísimo para entender ciertos fundamentos, pero existe un límite preciso más allá del cual el intelecto no puede ir; después, sólo cuando el intelecto abandona todo esfuerzo y reconoce su rendición total, la intuición toma su lugar.


El Buscador Es Lo Buscado
Ramesh Balsekar



En antiguos tiempos, quienes trabajaban con habilidad por el mundo no planeaban nada, pero nada quedaba sin hacer. Así, hay una manera de trabajar por el mundo: si averiguas cómo, hay realización sin esfuerzo; si no averiguas cómo, tus acciones serán inevitablemente infelices.


WEN - TZU



Soy un holgazán.
La flojera me impide creer que la iluminación requiera esfuerzo, disciplina, una dieta estricta, dejar de fumar y otras demostraciones de virtud.
Esta es quizás la peor herejía que podría plantear, pero debo ser sincero antes que reverente.


Manual de Iluminación para holgazanes.
Thaddeus Golas

martes, 21 de octubre de 2008

La forma del Agua


¿Quién soy yo?

"... Si yo pregunto cuál es la forma del agua, la respuesta sería que ninguna, o desde otro punto de vista podría decir que el agua tiene todas las formas. En realidad el agua toma la forma del recipiente que la contiene. Por sí sola el agua no tiene forma. Lo mismo sucede con el yo. El yo coge la forma del pensamiento de ese momento. El yo por sí solo no existe. El yo es una relación con el entorno.

Nuestra percepción de que tenemos un yo sólido en realidad sólo es una idea ilusoria que surge como consecuencia de toda la actividad mental de nuestra vida. La mente funciona aceptando y rechazando objetos mentales y cada vez que hacemos una elección de aceptación o rechazo le damos un contenido al yo."

Autor del texto: Raquel Herrero Sangredo

Para leer el texto completo y fuente: Red Científica

viernes, 17 de octubre de 2008

Maestro del Psicoanálisis: George Groddeck

Padre de la medicina psicosomática

"Soy de la opinión de que el hombre está animado por lo Desconocido. En él hay un Ello, algo maravilloso que regula todo lo que hace y le sucede. La frase "yo vivo" es solo condicionalmente correcta; expresa un pequeño fenómeno parcial de la verdad fundamental: "El hombre es vivido por el Ello"

George Groddeck
Leído en www.antroposmoderno.com

martes, 14 de octubre de 2008

Experiencia del Despertar: UG Krishnamurti


La gente me llama un 'hombre iluminado' - yo detesto ese término - ellos no pueden encontrar otro nombre para describir la forma en que estoy funcionando. Al mismo tiempo, yo señalo que no existe en absoluto la iluminación. Lo digo porque toda mi vida he buscado y deseado ser un hombre iluminado, y descubrí que no existe tal cosa, y así la cuestión sobre si un hombre en particular es un iluminado o no jamás surge. Me importa un rábano un Buddha de hace 2500 años, y mucho menos todos los demás demandantes que tenemos entre nosotros. Son un manojo de explotadores, que viven a costa de la credulidad de las personas. No hay ningún poder más allá del hombre. El hombre ha creado a Dios a partir del miedo. Así que el problema es el miedo, no Dios.
He descubierto para y por mí mismo que no hay 'yo' qué realizar - esa es la realización de la cual estoy hablando. Llega como un golpe demoledor. Te golpea como un rayo. Uno pone todo en el mismo canasto, la auto-realización, y, al final, inesperadamente descubre que no hay 'yo' que descubrir, no hay 'yo' que realizar - y uno se dice a sí mismo "¡¿Qué diablos estuve haciendo toda mi vida?!" Eso lo deshace.
Toda clase de cosas me pasaron - yo atravesé eso. El dolor físico fue insoportable - por eso es que les digo que ustedes no quieren esto en realidad. Desearía poder darles una visión de esto, un toque de esto - entonces no querrían más esto en absoluto. Lo que ustedes están buscando no existe; es un mito. No querrían tener nada que ver con esto.

...

El estado natural no es el estado de un hombre auto-realizado, de un hombre que realizó a Dios, no es algo para ser adquirido u obtenido, no es algo que pueda ser producido mediante la voluntad; está allí - es el estado de la vida. Este estado es simplemente la actividad funcional de la vida. Por 'vida' no entiendo algo abstracto; sino la vida de los sentidos, funcionando naturalmente sin la interferencia del pensamiento. El pensamiento es un entrometido, que interfiere con los asuntos de los sentidos. Busca cierto beneficio: el pensamiento dirige la actividad de los sentidos para obtener algo de ellos, y los usa para darse continuidad.
Vuestro estado natural no tiene ninguna relación de ningún tipo con los estados religiosos de dicha, beatitud y éxtasis; estos permanecen en el campo de la experiencia. Quienes han guiado al hombre en su búsqueda religiosa a través de los siglos han quizás experimentado esos estados. Usted también puede hacerlo. Son estados inducidos por el pensamiento, y como vienen, se van. Conciencia de Krishna, de Buda, de Cristo, o lo que usted quiera, son todos viajes en la dirección equivocada: todos ellos están dentro del campo del tiempo. Aquello que carece de tiempo no puede ser experimentado, nunca puede ser capturado, ni contenido, mucho menos expresado, por ningún hombre. Ese camino agotado no los guiará a ninguna parte. No hay ningún oasis en la lejanía; y están persiguiendo un espejismo.


UG Krishnamurti
La Mística de la Iluminación

jueves, 9 de octubre de 2008

Wei Wu Wei y el perro

Foto cedida por Maurici P.

Homenaje

Él es mejor perro que yo ser humano y,
a veces, también es mejor ser humano.

No le doy palmaditas,
sino que me postro ante él.

¿Por qué, si le llamo "mi perro"
no debería él llamarme "su" ser humano?.

"El Décimo Hombre"
Wei Wu Wei

Experiencia del Despertar: Ramana Maharshi

El despertar de un coloso.
El volcán Tungurahua, en el centro de Ecuador, se ha reactivado
con fuertes explosiones
. EFE - 06-02-2008

Pero a los diecisiete años, en el verano de 1896, ocurrió un suceso que marcaría para siempre la vida de Venkataraman y que su protagonista cuenta del modo siguiente:

«Fue algo súbito. Estaba sentado solo en una habitación del primer piso de la casa de mi tío. Rara vez estaba enfermo y ese día me sentía con perfecta salud. De pronto, me sobrecogió un violento miedo a la muerte. Nada en el estado de mi salud justificaba este hecho, ni traté de hallar una explicación de mi inesperado temor. Sólo sentí: Voy a morirme. Y pensé qué podía hacer en esa situación. No se me ocurrió consultar al médico ni a mis parientes o amigos. Sentí que debía resolver el problema yo mismo, allí mismo.

El choque del miedo a la muerte me provocó una intensa interiorización y me dije: «Ha llegado mi hora. ¿Qué significa esto? ¿Qué es lo que va a morir? Este cuerpo se muere». En seguida, dramaticé el suceso de la muerte. Yacía con los miembros extendidos, como si ya estuvieran agarrotados por el «rigor mortis». Imité incluso la posición de un cadáver para dar más realismo a mi indagación. Contuve el aliento y mantuve los labios fuertemente apretados, sin pronunciar una sola palabra, ni siquiera la palabra «yo». Me dije: «Este cuerpo está muerto. Será llevado al campo crematorio y reducido a cenizas. Pero ¿acaso estoy yo muerto? Estoy silencioso e inerte pero siento la fuerza de mi personalidad y hasta la voz del “yo” dentro de mí, como algo distinto de mí mismo. Por tanto, soy un “atman” que trasciende al cuerpo. El cuerpo muere, pero el “atman” no puede ser tocado por la muerte. Eso significa que soy un “atman” inmortal». Todo esto no fue un mero pensamiento. Me atravesó como un rayo resplandeciente, con tan vívido fulgor como una verdad viviente que se percibe directamente, sin pensamientos. Toda la actividad consciente que se relacionaba con mi cuerpo estaba concentrada en aquel «yo» que era lo único real para mí. Aquel «yo» o «atman» centraba la atención sobre sí mismo con una poderosa fascinación. El temor a la muerte había desaparecido por completo.

Desde aquel momento, la absorción en el «atman» prosiguió sin interrupción alguna durante toda mi existencia. Otros pensamientos aparecían y desaparecían como las notas de una melodía, pero aquel «yo» continuaba presente como la nota fundamental que subyace a todas las notas. Aunque el cuerpo se ocupara en charlar, leer o en cualquier otra cosa, la mente seguía siempre concentrada en el «yo».

DÍA A DÍA CON BHAGAVAN RAMANA MAHARSHI
Mudaliar, A. Devaraja

lunes, 6 de octubre de 2008

Experiencia del Despertar: Jean Klein

Foto realizada por Z. en el Zoo de Barcelona

Los viejos esquemas de pensar y actuar, de falsa identificación con el cuerpo, al haber perdido su concreción, carecían ya de cualquier soporte (...) Progresivamente se fue haciendo más presente y menos conceptual. Este ser comprendiendo dio una nueva orientación a mi vida. Todo era percibido de una forma nueva. Fui discerniendo más y, aunque no hiciera ningún cambio voluntario, muchas de las cosas que habían ocupado un lugar en mi vida anterior desaparecieron. Había sido seducido por nombres y por formas que me había esforzado en poseer y alcanzar, pero con esta reorientación de la energía apareció un nuevo orden de valores. No debes interpretar esto como la adopción de algún nuevo tipo de moral. Nada fue añadido ni rechazado. Simplemente, llegué a tener conocimiento de la «claridad», sattva, y este conocimiento se vio acompañado de una espontánea transformación.
Mi maestro me explicó que esta luz, que parecía venir de fuera, era en realidad la luz reflejada por el Sí. En mis meditaciones, fui visitado por esta luz y atraído por ella, lo que me proporcionó una gran claridad en el actuar, el pensar y el sentir. Mi forma de escuchar se hizo incondicionada, libre del pasado y del futuro. Esta escucha incondicionada me condujo a una actitud receptiva y cuando me familiaricé con la atención, ésta quedó libre de toda expectativa, de toda volición. Me sentí instalado en la atención, en una apertura en plenitud a la conciencia.

Posteriormente, una noche acaeció un cambio completo en el Paseo Marítimo de Bombay. Estaba observando el vuelo de los pájaros sin pensar ni interpretar, cuando fui completamente arrebatado por ellos y sentí que todo sucedía en mí mismo. En aquel momento me conocí conscientemente. A la mañana siguiente, al enfrentarme con la multiplicidad de la vida diaria, supe que me había establecido en el ser comprensión. La imagen de mí mismo se había disuelto completamente y, libre del conflicto y de la interferencia de la imagen del yo, todo lo que ocurría pertenecía al ser consciente, a la totalidad. La vida fluía sin la interposición del ego. La memoria psicológica, placer y displacer, atracción y repulsión, se había desvanecido. La presencia constante, lo que llamamos el Sí mismo, estaba libre de repetición, memoria, juicio, comparación y valoración. El centro de mi ser había sido espontáneamente impulsado desde el tiempo y el espacio hacia una quietud intemporal. En este no-estado de ser, la separación entre «tú» y «yo» desapareció por completo. Nada aparecía fuera. Todas las cosas estaban en mí, pero yo ya no estaba en ellas. Sólo había unidad.
Me conocí en el acontecer presente, no como un concepto, sino como un ser sin localización en el tiempo y el espacio. En este no estado había libertad, plenitud y alegría sin objeto. Era pura gratuidad, agradecimiento sin objeto. No se trataba de un sentimiento afectivo, sino de libertad respecto a toda afectividad, una frialdad cercana al ardor. Mi maestro me había dado una explicación de todo esto, pero ahora se había convertido en una verdad resplandeciente e integral.

Jean Klein
La Sencillez del Ser

miércoles, 1 de octubre de 2008

Erwin Schrödinger


Es posible que esta unidad de conocimiento, sensación y elección que llamáis «vuestra» haya surgido de la nada hasta llegar a ser en un momento dado, no hace demasiado tiempo; es posible más bien que este conocimiento, sensación y elección sean esencial, invariable y numéricamente sólo uno en todos los hombres; más aún, en todos los seres sensibles. Pero no en el sentido de que somos una parte, un fragmento, de un ser eterno e infinito, un aspecto o una modificación del mismo, como en el panteísmo de Spinoza. Pues deberíamos plantear la misma pregunta desconcertante: ¿qué parte, qué aspecto somos? ¿En qué se diferencia objetivamente de las demás? No, por muy inconcebible que parezca para la razón común, nosotros —y todos los demás seres conscientes como tales— estamos todos en todo. De ahí que esta vida nuestra que vivimos no sea un simple fragmento del conjunto de la existencia sino, en cierto sentido, el conjunto; lo que ocurre es que este conjunto no está constituido de tal forma que pueda ser analizado de un solo vistazo.

Mi concepción del mundo


Erwin Rudolf Josef Alexander Schrödinger (1887-1961) era un físico que realizó importantes contribuciones en los campos de la mecánica cuántica y la termodinámica. Recibió el Premio Nobel de Física en 1933. Tras mantener una larga correspondencia con Albert Einstein propuso el experimento mental del gato de Schrödinger que mostraba las paradojas e interrogantes a los que abocaba la física cuántica.

Olvida las palabras

El gato y un diamante llamado Venus -  Copyright : VegaStar Carpentier Disfruta la maravilla de la inmediatez de la vida y ámala. Olvi...