
El corazón preguntó al alma:
¿Cuál es el comienzo de este asunto?
¿Cuál es su fin y cuál su fruto?
El alma respondió:
El comienzo de esto es
la aniquilación del «yo»,
el fin la fidelidad,
y el fruto la inmortalidad.
Khwâjah ‘Abdullâh Ansâri
leído en: "El sufismo y la perennidad de la búsqueda mística" en webislam