lunes, 30 de enero de 2012

Vivirlo


6 - El Tao hace surgir todas las formas, pero él mismo no tiene forma.
Si intentas representar su imagen en tu mente, lo perderás.
Es como clavar una mariposa con un alfiler: se capta la forma, pero se pierde el vuelo.
¿Por qué no contentarse simplemente con vivirlo?
Hua Hu Ching

30 - Las palabras nunca pueden portar en sí mismas la belleza de un árbol; para comprenderlo, debes verlo con tus propios ojos. 


El lenguaje no puede captar la melodía de una canción; para comprenderla debes oírla con tus propios oídos.



Lo mismo ocurre con el Tao: la única forma de entenderlo es experimentándolo directamente. La verdad sutil del universo es inexpresable e impensable. 


Por ello, las enseñanzas supremas son sin palabras.
 
Mis propias palabras no son la medicina, sino una receta, no un destino, sino un mapa para que lo alcances. 



Cuando llegues allí, silencia tu Mente y cierra tu boca. 


No analices el Tao. 


Esfuérzate, por el contrario, en vivirlo: en silencio, sin división, con todo tu armonioso ser. 


Hua Hu Ching
Lao Tse

miércoles, 25 de enero de 2012

Cuando el Señor de la Casa te ama


La Gracia es el comienzo y el final. La introversión se debe a la Gracia; la Perseverancia es Gracia; y la Realización es Gracia. Esa es la razón de la afirmación: Mamekam saranam vraja (entrega sólo a Mí). Si uno se ha entregado enteramente, ¿queda alguna parte para pedir la Gracia? Él es tragado por la Gracia.
Conversaciones con Ramana Maharshi

Sidi Abderrahman: El núcleo de egoidad ciega es como un trozo de carbón negro que mancha todo lo que toca. Por más que uno quiera lavarlo, lo mas que conseguirá será ennegrecer el agua. Hay que arrojarlo en el brasero del amor divino. Allí, el carbón deviene incandescente, y calienta e ilumina.

Devoto: Cuando los aconteceres que trae cada día parecen encresparse, yo temo mucho por la interrupción de mi meditación. Entonces me encuentro singularmente solo y sacudido por fuera, y también por dentro. De este fondo de negritud irredimida sube entonces hasta mí toda la desconfianza, toda la vacilación, toda una embestida sorda que me hace sentir singularmente huérfano. Yo no quisiera escuchar su discurso, pero no puedo nada sobre ella. Ella está absolutamente fuera de mi autoridad, ella no me obedece.

Sidi Abderrahman: Es verdad que el combate con la egoidad es tan atroz como interminable, sólo para llegar al conocimiento de que uno no tiene absolutamente ningún poder sobre ella. Mira cuán pagados de sí mismos son todos los que creen que ellos pueden hacer o dejar de hacer algo. Ello no es así. No hay absolutamente nada que uno haga o no haga, que uno pueda hacer o dejar de hacer. Ello es siempre así, pero uno tiene que verlo por sí mismo, uno tiene que comprenderlo por sí mismo. Para ello combatimos la buena guerra, para ver llegar el día en que viendo y sintiendo y comprendiendo que no hay absolutamente nada que uno haga o deje de hacer, en una humildificación y anonadación reales, todo sea abandonado al fin a la gracia.

Devoto: Maestro, hay en mí la inclinación a cometer tales y tales pecados. ¿Cree usted que ellos son un impedimento a mi realización, y que yo debería combatirlos y evitarlos en orden a purificarme y a hacerme apto a mí mismo para alcanzar la realización sublime?

Sidi Abderrahman: Si te digo que sí, que debes combatir esa inclinación, ¿crees tú que podrás hacerlo? Combate todo cuanto quieras. Pero sabe que tu combate habrá terminado cuando alcances a comprender el significado de estas palabras: “Cuando el Señor de la Casa te ama, entonces puedes entrar sin llamar a la puerta. Cuando el Señor de la Casa te invita, entonces puedes comer sin lavarte las manos”. Sólo busca al Señor de la Casa quien ya ha sido encontrado por Él. Cuando esa sea tu comprensión, entonces tú dejaras en paz a tu alma y a ti mismo, y humildificado y anonadado, entregarás el gobierno del cuerpo-y-mente-y-universo a su verdadero dueño. ¿No va a saber Él cómo funcionan ellos?

Pedro Rodea
 
Sidi Abderrahman

domingo, 22 de enero de 2012

Camino a casa



La mente, la memoria, Maya, no son la causa raíz de la ignorancia. La ignorancia es una elección que nosotros, Consciencia infinita e inmortal, hacemos desde nuestra libertad absoluta, la elección de identificarnos con algo limitado, un cuerpo-mente. Es un juego que jugamos, el gran juego de la ignorancia. Después, Maya, nuestro sirviente, crea para nuestro disfrute un mundo de acontecimientos que es consistente con la elección que hemos hecho.

Este mundo es tan fascinante, el juego es tan interesante que produce un olvido temporal de nuestra naturaleza eternal y universal. Esta elección, la elección de la ignorancia, fue el ejercicio de nuestra última libertad. A partir de ahí, quedamos limitados, hasta que elegimos ejercitar otra vez la única libertad que nos queda, la libertad de cuestionar la mortalidad y la limitación de nuestra presencia.

Entonces nos ponemos en camino a casa.

Francis Lucille

lunes, 16 de enero de 2012

El punto de luz

Todo conocimiento es ignorancia,
«yo no sé» es la única afirmación verdadera
que la mente puede hacer.
Nisargadatta
En la inmensidad de la consciencia una luz aparece, un minúsculo punto que se mueve rápidamente y traza formas, pensamientos, y sensaciones, conceptos e ideas, lo mismo que la pluma escribiendo sobre el papel. Y la tinta que deja un rastro es la memoria. Usted es ese minúsculo punto y por su movimiento el mundo es siempre recreado. Deje de moverse, y no habrá ningún mundo. Mire dentro y usted descubrirá que el punto de luz es la reflexión de la inmensidad de la luz en el cuerpo, como la sensación de «yo soy». Hay solamente luz, todo lo demás aparece.

Int: ¿Conoce usted esa luz? ¿La ha visto usted?

Mah: Para la mente aparece como obscuridad. Solo puede conocerse a través de sus reflexiones. A la luz del día se ve todo —excepto la luz del día.
 

Nisargadatta Maharaj
Yo Soy Eso

lunes, 9 de enero de 2012

Explorar



Mientras creemos que somos nuestros cuerpos, no tenemos el conocimiento de que somos infinitos; nuestras células sin límites, como la música misma, son libres.
Byron Katie

Debes explorar en tanto que necesites explorar. Pero, una vez que comienzas a enfatizar el objeto de la exploración, lo anecdótico, es posible que ésta jamás encuentre un final. El mundo es variedad infinita y existe el peligro de que el objeto te arrebate cada vez más. Maya puede ser muy sutil y engañosa y seducirte haciéndote entrar en maravillosos estados e intuiciones, pero tú permaneces en el mundo de la dualidad, sin llegar a ver nunca la verdadera naturaleza de la existencia. De modo que, si exploras lo que no eres sin el fondo inmediato de lo que eres, estás tomando un camino cuyo recorrido puede que lleve más años de los que llegue a alcanzar tu vida. Pero, cuando el énfasis se halla en la apertura en sí, el objeto se vuelve transparente y su transparencia hace referencia directa a tu apertura no-objetiva. Muy rápidamente comprendes que ésta es la verdadera naturaleza del objeto, de toda existencia, y dejas de encontrarte a ti mismo en un objeto supuestamente concreto para hallarte en este recibimiento.

No necesitas conocer los detalles del ego, sino sólo su naturaleza. Si muerdes una fruta podrida, en seguida sabes que está mala, ¡no necesitas comértela toda para asegurarte! Nada nuevo se puede aprender persiguiendo lo conocido. Los Padres del Desierto solían decir: “Conócete y olvídate a ti mismo.”


¿QUIÉN SOY YO?
La búsqueda sagrada
Jean Klein

Olvida las palabras

El gato y un diamante llamado Venus -  Copyright : VegaStar Carpentier Disfruta la maravilla de la inmediatez de la vida y ámala. Olvi...