miércoles, 25 de enero de 2012

Cuando el Señor de la Casa te ama


La Gracia es el comienzo y el final. La introversión se debe a la Gracia; la Perseverancia es Gracia; y la Realización es Gracia. Esa es la razón de la afirmación: Mamekam saranam vraja (entrega sólo a Mí). Si uno se ha entregado enteramente, ¿queda alguna parte para pedir la Gracia? Él es tragado por la Gracia.
Conversaciones con Ramana Maharshi

Sidi Abderrahman: El núcleo de egoidad ciega es como un trozo de carbón negro que mancha todo lo que toca. Por más que uno quiera lavarlo, lo mas que conseguirá será ennegrecer el agua. Hay que arrojarlo en el brasero del amor divino. Allí, el carbón deviene incandescente, y calienta e ilumina.

Devoto: Cuando los aconteceres que trae cada día parecen encresparse, yo temo mucho por la interrupción de mi meditación. Entonces me encuentro singularmente solo y sacudido por fuera, y también por dentro. De este fondo de negritud irredimida sube entonces hasta mí toda la desconfianza, toda la vacilación, toda una embestida sorda que me hace sentir singularmente huérfano. Yo no quisiera escuchar su discurso, pero no puedo nada sobre ella. Ella está absolutamente fuera de mi autoridad, ella no me obedece.

Sidi Abderrahman: Es verdad que el combate con la egoidad es tan atroz como interminable, sólo para llegar al conocimiento de que uno no tiene absolutamente ningún poder sobre ella. Mira cuán pagados de sí mismos son todos los que creen que ellos pueden hacer o dejar de hacer algo. Ello no es así. No hay absolutamente nada que uno haga o no haga, que uno pueda hacer o dejar de hacer. Ello es siempre así, pero uno tiene que verlo por sí mismo, uno tiene que comprenderlo por sí mismo. Para ello combatimos la buena guerra, para ver llegar el día en que viendo y sintiendo y comprendiendo que no hay absolutamente nada que uno haga o deje de hacer, en una humildificación y anonadación reales, todo sea abandonado al fin a la gracia.

Devoto: Maestro, hay en mí la inclinación a cometer tales y tales pecados. ¿Cree usted que ellos son un impedimento a mi realización, y que yo debería combatirlos y evitarlos en orden a purificarme y a hacerme apto a mí mismo para alcanzar la realización sublime?

Sidi Abderrahman: Si te digo que sí, que debes combatir esa inclinación, ¿crees tú que podrás hacerlo? Combate todo cuanto quieras. Pero sabe que tu combate habrá terminado cuando alcances a comprender el significado de estas palabras: “Cuando el Señor de la Casa te ama, entonces puedes entrar sin llamar a la puerta. Cuando el Señor de la Casa te invita, entonces puedes comer sin lavarte las manos”. Sólo busca al Señor de la Casa quien ya ha sido encontrado por Él. Cuando esa sea tu comprensión, entonces tú dejaras en paz a tu alma y a ti mismo, y humildificado y anonadado, entregarás el gobierno del cuerpo-y-mente-y-universo a su verdadero dueño. ¿No va a saber Él cómo funcionan ellos?

Pedro Rodea
 
Sidi Abderrahman

domingo, 22 de enero de 2012

Camino a casa



La mente, la memoria, Maya, no son la causa raíz de la ignorancia. La ignorancia es una elección que nosotros, Consciencia infinita e inmortal, hacemos desde nuestra libertad absoluta, la elección de identificarnos con algo limitado, un cuerpo-mente. Es un juego que jugamos, el gran juego de la ignorancia. Después, Maya, nuestro sirviente, crea para nuestro disfrute un mundo de acontecimientos que es consistente con la elección que hemos hecho.

Este mundo es tan fascinante, el juego es tan interesante que produce un olvido temporal de nuestra naturaleza eternal y universal. Esta elección, la elección de la ignorancia, fue el ejercicio de nuestra última libertad. A partir de ahí, quedamos limitados, hasta que elegimos ejercitar otra vez la única libertad que nos queda, la libertad de cuestionar la mortalidad y la limitación de nuestra presencia.

Entonces nos ponemos en camino a casa.

Francis Lucille

lunes, 16 de enero de 2012

El punto de luz

Todo conocimiento es ignorancia,
«yo no sé» es la única afirmación verdadera
que la mente puede hacer.
Nisargadatta
En la inmensidad de la consciencia una luz aparece, un minúsculo punto que se mueve rápidamente y traza formas, pensamientos, y sensaciones, conceptos e ideas, lo mismo que la pluma escribiendo sobre el papel. Y la tinta que deja un rastro es la memoria. Usted es ese minúsculo punto y por su movimiento el mundo es siempre recreado. Deje de moverse, y no habrá ningún mundo. Mire dentro y usted descubrirá que el punto de luz es la reflexión de la inmensidad de la luz en el cuerpo, como la sensación de «yo soy». Hay solamente luz, todo lo demás aparece.

Int: ¿Conoce usted esa luz? ¿La ha visto usted?

Mah: Para la mente aparece como obscuridad. Solo puede conocerse a través de sus reflexiones. A la luz del día se ve todo —excepto la luz del día.
 

Nisargadatta Maharaj
Yo Soy Eso

lunes, 9 de enero de 2012

Explorar



Mientras creemos que somos nuestros cuerpos, no tenemos el conocimiento de que somos infinitos; nuestras células sin límites, como la música misma, son libres.
Byron Katie

Debes explorar en tanto que necesites explorar. Pero, una vez que comienzas a enfatizar el objeto de la exploración, lo anecdótico, es posible que ésta jamás encuentre un final. El mundo es variedad infinita y existe el peligro de que el objeto te arrebate cada vez más. Maya puede ser muy sutil y engañosa y seducirte haciéndote entrar en maravillosos estados e intuiciones, pero tú permaneces en el mundo de la dualidad, sin llegar a ver nunca la verdadera naturaleza de la existencia. De modo que, si exploras lo que no eres sin el fondo inmediato de lo que eres, estás tomando un camino cuyo recorrido puede que lleve más años de los que llegue a alcanzar tu vida. Pero, cuando el énfasis se halla en la apertura en sí, el objeto se vuelve transparente y su transparencia hace referencia directa a tu apertura no-objetiva. Muy rápidamente comprendes que ésta es la verdadera naturaleza del objeto, de toda existencia, y dejas de encontrarte a ti mismo en un objeto supuestamente concreto para hallarte en este recibimiento.

No necesitas conocer los detalles del ego, sino sólo su naturaleza. Si muerdes una fruta podrida, en seguida sabes que está mala, ¡no necesitas comértela toda para asegurarte! Nada nuevo se puede aprender persiguiendo lo conocido. Los Padres del Desierto solían decir: “Conócete y olvídate a ti mismo.”


¿QUIÉN SOY YO?
La búsqueda sagrada
Jean Klein

lunes, 19 de diciembre de 2011

La larga aventura

Poinsettias

Primero queremos conocer verdades, coleccionarlas. Después anhelamos comprender la verdad profunda que subyace en todas las verdades. Y la buscamos. Pero llega un momento en que empezamos a ver la verdad. Y cuando la vemos es tan sorprendente que nos involucra en su realidad, hasta el punto de acabar por ser la verdad misma. A partir de ahí no buscamos ya, ¿Qué más podríamos buscar? Lo más bello es descubrir que siempre fuimos verdad. Después de esa larga aventura en la búsqueda, por fin soy lo que siempre fui.

Consuelo Martín 

No contemplo ni el pasado ni el futuro:
mi atención está constantemente dirigida hacia el presente.

Hago lo que hay que hacer en cada momento
sin pensar en los resultados de mi acción.

Sin calcular lo que es o lo que no es, lo deseable o lo indeseable,
permanezco en el ser y soy feliz, sano,
libre de toda angustia y de toda preocupación.

Mi estado es el fruto de la contemplación del momento de la unión del prana y el apana, que es el momento en el que se revela el ser.

No alimento vanas ideas de alcanzar esto o librarme de aquello.

En ningún momento y en ningún lugar alabo ni censuro a nadie, ni a mí mismo.

Mi mente no se siente satisfecha por haber conseguido algo
ni se deprime cuando siente algo desagradable:
esa es la causa de mi estado saludable y dichoso.

Asumo la suprema renunciación,
habiendo renunciado incluso al deseo de vivir y en consecuencia
mi mente permanece equilibrada y apacible
sin alimentar expectativas de ningún tipo.

Soy consciente del substrato común de todas las cosas
y no me atormento con pensamientos sobre lo que voy a hacer dentro de un momento
o lo que me ocurrirá mañana.

No me preocupa la idea de la vejez o de la muerte,
ni la obtención de la felicidad,
ni pienso en unas cosas como mías y en otras como no mías.

Sé que en todo momento todas las cosas no son más que la conciencia cósmica no dual.
Ese es el secreto de mi estado envidiable y feliz.

Jamás pienso que soy este cuervo,
aunque permanezco ocupado en las tareas propias de mi condición animal,
porque sé que esta apariencia objetiva es ilusoria
y la vivo como si fuera un largo sueño.

Ni la fortuna ni la adversidad me perturban cuando se plantan ante mí,
porque las considero con una visión ecuánime,
como considero uno de mis brazos igual al otro.

Nada de lo que hago está manchado por el deseo o por el lodo del sentimiento del ego,
no me sube a la cabeza el poder ni me humilla la pobreza.

No tengo esperanzas ni expectativas
y hasta la cosa más vieja y desgastada la miro con ojos frescos, como si fuera nueva.

Disfruto con los que son felices y sufro con los que sufren,
porque soy amigo de todos y
sé que no pertenezco a nadie ni nadie me pertenece a mí.

Sé que soy el mundo con todos sus acontecimientos y toda su inteligencia.
Este es el secreto de mi longevidad.

Yoga Vasishtha

domingo, 11 de diciembre de 2011

La prisión del sueño

Debes despertarte tú mismo. Si no lo haces, permanecerás prisionero de tus sueños.
Angelus Silesius
Cuando la dormición acontece...˜ instantáneamente aparece este presenciador y su mundo...˜ Todas las espiritualidades me dicen que el gozo está al final...˜ Los sabios me dicen que el despertar es la restitución de mi verdadera naturaleza original...˜ Yo me pregunto...˜ mi verdadera naturaleza original...˜ ¿cuándo me está siendo substraída...?˜ ¿quién va a venir a restituírmela...?˜ Yo no estoy interesado en lo que viene cuando la dormición acaba...˜ Lo que yo soy antes de que ella acontezca...˜ esa es la verdad que me interesa...˜


Pedro Rodea
El libro del despertar o si teneis que llamarme, llamadme nadie.

sábado, 3 de diciembre de 2011

El único experimentador




El Sí mismo es el ojo del ojo.
Shri Sadguru Siddharameshwar Maharaj


Enseñanza 27 - El Sí mismo es el único experimentador


En el mundo, no hay nada más que el sí mismo, "Yo soy" la única entidad. El Sí mismo en todos es uno. Lo mismo que el agua que se tiene en un contenedor continúa siendo agua y no es nada más que agua independientemente de la forma del contenedor, así es con el Sí mismo. Independientemente de la forma del cuerpo en que reside, el Sí mismo continúa siendo el Sí mismo, y nada más que el Sí mismo.


Los cuerpos de todos los seres vivos están hechos de los cinco elementos, y después de la muerte, todos los cuerpos vuelven al polvo. Cuando el cuerpo muere, se mezcla con el polvo, hasta que la última partícula sutil es finalmente aventada por el viento mostrando así que incluso este polvo transitorio no es verdadero. Sin embargo, todos los objetos están llenos de vida-energía.


Para decir algo, la mente es el Sí mismo, pero la mente es solo consciencia. la mente es similar a la "mente-interna" (antahkarana), y el Parabrhaman no puede ser indicado por ninguna descripción. Los cuerpos, las mentes, y el Sí mismo de todos los seres vivos son uno. La mente es el Sí mismo, en forma de la consciencia. Cuando el Sí mismo concibe algo, o dice algo, es llamado mente. Similarmente, si es llamado el cuerpo, entonces parece convertirse en el cuerpo.
No obstante, aunque se llame "mente" al Sí mismo, el Sí mismo no se convierte realmente en la mente. Nadie puede pronunciar una sola palabra sin consciencia, ya que la consciencia es el "BBrBrahman", el Sí mismo, y es el conocedor de los Vedas y su contenido. Él es auto-iluminado.


OM(AUM) es en forma de la consciencia, y es llamado "pranava". Los diferentes órganos del cuerpo llevan a cabo funciones diferentes, tales como ver, oír, etc.; pero su función principal es ser consciente y esta consciencia es el Sí mismo. De hecho, esta consciencia es una y solo una. Ver la consciencia es como ver "el ojo del ojo". El Sí mismo es el ojo del ojo. Es el que ve y también lo que se ve. Esta situación se explica mejor con la analogía de ofrecer azúcar a un ídolo  de Dios que está hecho de azúcar.


El Sí mismo está lleno de conocimiento. Dondequiera que existe la consciencia, existe el Sí mismo. El Sí mismo es el que habla, el que escucha, y el que comprende el significado. El Sí mismo es el hacedor de todo. El sol debe su rango y su luz al sí mismo. Si no fuera por el Sí mismo, el sol nunca sería llamado el "sol". El Sí mismo es el creador del universo, así como el que etiqueta todo como no-verdadero. El que realiza esto, puede alcanzar el estado de la "Verdadera Naturaleza"(Swarupa) de uno. El mundo transitorio, que está basado en conceptos buenos y malos, continúa desapareciendo. El "hombre de conocimiento" sabe que el Sí mismo (el Señor Hari, Vishnu, el sostenedor) es el hacedor de todo, y que solo Él hace que se haga todo. El que experimenta todo es solo Él, el Sí mismo, el único experimentador verdadero.


20/6/1933

AMRUT LAYA (VOL. II)
La Ciencia Espiritual del Conocimiento del Sí mismo.
Shri Sadguru Siddharameshwar Maharaj


(Tomado del blog Refugio en la Senda de JC, gracias!)

Olvida las palabras

El gato y un diamante llamado Venus -  Copyright : VegaStar Carpentier Disfruta la maravilla de la inmediatez de la vida y ámala. Olvi...